sábado, 13 de septiembre de 2025

TALLER-CUESTIONARIO "NUESTRA AMÉRICA"

 CUESTIONARIO NUESTRA AMERICA

  1. ¿Por qué Martí compara al “aldeano vanidoso” con América que no despierta?

  2. ¿Qué significa la frase “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”?

  3. ¿Por qué Martí rechaza a los “hijos de carpintero que se avergüenzan de su padre”?

  4. ¿Qué implica que “los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas”?

  5. ¿Por qué Martí considera “sietemesinos” a los que no creen en su tierra?

  6. ¿Qué denuncia Martí al criticar las leyes “heredadas” de Europa y EE.UU.?

  7. ¿Qué significa que “el libro importado ha sido vencido en América por el hombre natural”?

  8. ¿Por qué Martí afirma que “no hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza”?

  9. ¿Por qué Martí insiste en que los gobernantes deben conocer la realidad de su país?

  10. ¿Qué peligro señala Martí cuando dice que la “colonia continúa viviendo en la república”?

  11. ¿Por qué Martí advierte contra el lujo y la ostentación?

  12. ¿Qué quiere decir Martí cuando afirma: “Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra”?

  13. ¿Qué relación establece Martí entre crítica y salud política?

  14. ¿Por qué Martí afirma que “crear es la palabra de pase de esta generación”?

  15. ¿Qué sentido tiene la frase “el vino, de plátano; y si sale agrio, ¿es nuestro vino”?

  16. ¿Qué interpreta Martí como el mayor peligro para América?

  17. ¿Por qué Martí rechaza la idea de razas?

  18. ¿Qué significa que los jóvenes de América “hundan las manos en la masa y la levanten con su sudor”?

  19. ¿Por qué Martí considera que los tiranos ascienden en América?

    20 ¿Qué esperanza plantea Martí con la “América nueva”?

domingo, 24 de agosto de 2025

TERCER PERÍODO, TEXTO 3: aPUNTES TOMADOS DE LOS NEGROIDES

 

3 PERÍODO TEXTO GUÍA 3

APUNTES TOMADOS DE LOS NEGROIDES DE FERNANDO GONÁLEZ 

I

“Vanidad significa carencia de sustancia; apariencia vacía… El papel moneda, por ejemplo, es una vanidad. Apariencia no respaldada, apariencia de nada, eso es vanidad.

“Llamamos vanidoso a un acto, cuando no es centrífugo, es decir, cuando no es manifestación de la individualidad. Por ejemplo, el estudiar, no por gana, no por instinto intimo, sino para ser tenido por estudioso.

“Acto de vanidad es el ejecutado para ser considerado socialmente. Aparentar es el fin del vanidoso.

“Vanidoso es quién obra, no por intima determinación, sino atendiendo a la consideración social.

“Vanidad es la ausencia de motivos íntimos, propios, y la hipertrofia del deseo de ser considerado”.

II

“La vanidad esta en razón inversa de la personalidad. Es social, o sea, no puede existir en el hombre solitario. Es simulación, hurto de cualidades”

III

“La vanidad está en razón inversa de la personalidad. Por eso a medida que uno medita, que uno se cultiva, disminuye.

“De esto resulta claro lo que he dicho a la juventud, en forma simbólica, en mis libros anteriores. La cultura consiste en desnudarse, en abandonar lo simulado, lo ajeno, lo que nos viene de afuera, y en auto-expresarse. Todo ser humano es un individuo, generalmente cubierto, que generalmente vive de opiniones ajenas. En Suramérica todos están en sueño letárgico; aquí nadie ha manifestado su individualidad, excepto Bolívar, Gómez y algún otro

“Oigan, pues, jóvenes estudioso, o mejor, juventud que brega en la meditación. El hombre es un espíritu, un complejo, que debe manifestarse, que debe consumir sus instintos en el espacio y el tiempo; apareció el hombre para manifestarse, para actuar según sus motivaciones. La vanidad impide todo eso; el vanidoso muere frustrado, y tendrá que repetir, pues vivió vidas, modos y pasiones ajenas, o mejor, no vivió”

IV

“Hemos agarrado ya a Suramérica: Vanidad. Copiadas instituciones, leyes y costumbres; la pedagogía, métodos y programas, copiados; copiadas todas las formas. Tienen vergüenza del carriel envigadeño y de la ruana…

“¿Qué me importa la moral y la ley, a mi, el predicador de la personalidad, de la auto-expresión, a mi que amo a Jesús y al diablo, a Bolívar y Gómez?...No amo sino a los honrados con su propia alma. No escribo para los sudamericanos que tienen un metro que les impusieron los frailes españoles; no escribo para los bogotanos (…) que nada han parido, que rezan como en Europa, legislan como en Europa y que orinan como en Europa.

“Yo, señores, fui el niño más suramericano. Crecí con los jesuitas; fui encarnación de inhibiciones y embolias; no fui nadie; vivía de lo ajeno: Vivía con los reverendos padres…De ahí que la protesta naciera en mí y que llegara a ser el predicador de la personalidad… he vivido desnudándome. Soy el predicador de la personalidad; por eso necesario a Suramérica…me encontré a mí mismo, el método emotivo, la teoría de la personalidad: cada uno viva su experiencia y consuma sus instintos. La verdadera obra está en vivir nuestra vida, en manifestarnos, en auto-expresarnos.”

 V

“Lo importante, en la cultura, es que todas las manifestaciones manen directamente de la personalidad”

VI 

“¡Cuán impropia Europa, en sus doctrinas y sus instintos, costumbres y modos, para la América, en cuanto india! Está comprobado que el aborigen americano no puede sentir el cristianismo y su llamada civilización: Muere. Cada raza evoluciona a su modo, tiene su vida propia… ¿Por qué imponer formas, maneras que no estén acordes con la idiosincrasia racial? Es de observación corriente el hecho de que entre nuestros aborígenes es desconocido el adulterio y la prostitución, y que apenas los clérigos civilizadores los convierten y los casan católicamente, se prostituyen. ¿Por qué romperles el siquismo a los indios, burlándose de los nombres con que invocan al espíritu y de las imágenes en que lo adoran? ¿Qué arte, religión y ciencia puede brotar de nosotros, si humillaron a nuestros padres? Pues bien, nuestros gobiernos,…, siguen la prostitución de América, convirtiendo a los indios, por medio de eso que llaman misiones.

“Lo inteligente con nuestra raza indígena sería ayudarle a su desarrollo, instigar sus instintos creadores, sus formas religiosas y su arte. La obra verdadera esta en comprenderlos; pedagogo es quién comprende, no quién enseña letanías. En América podría haber originalidad en la cultura, aporte al haber común de la humanidad.

“¿Qué ha sucedido y qué sucede? Que todavía Europa, a través de nosotros, mulatos vanidosos, gobierna a Suramérica; que somos completamente vanos. Los instintos americanos no se han manifestado; nuestro pueblo está dormido en sueño de siglos.

“¿Las causas? El indio fue humillado por la civilización más fanática, la cristiana, y Suramérica, por los más rudos de Europa, los españoles. De suerte que nosotros, los libertos bolivarianos, mulatos y mestizos, somos vanidosos, a saber: creemos, vivimos la creencia de que lo Europeo es lo bueno; nos avergonzamos del indio y del negro; el suramericano tiene vergüenza de sus padres, de sus instintos. De ahí que todo lo tengamos torcido, como bregando por ocultarse, y que aparentemos las maneras europeas. Ayer estuve conversando con un señor de Bogotá, jefe político. (…) un verdadero hijo de puta. Hijo de puta es aquél que se avergüenza de lo suyo. Por aquí me han llamado grosero porque uso esta palabra, pero la causa está en que mis compatriotas son como el rey negro que se enojó por qué no lo habían pintado blanco

“Todo lo imitamos y nada es natural en nosotros. Un francés me decía: “¡Pero déme suramericanismo! Sería un triunfo si presentáramos en París lo suramericano…” Le contesté que lo suramericano era lo parisiense, pero prostituído. Que las rameras, todo el vicio parisiense, en el 80% era de Suramérica”

VII

“Detesto la vanidad, como lo habrá visto el lector; pero ya que mis compatriotas no han querido entender, les diré que el valor de mi obra está en la predica de la cultura, en la oposición a la inmigración, en la incitación a la originalidad”

XI 

“Que lea y observe mucho el joven; que viaje y mire; que se alimente. Pero a los veintiocho años debe recogerse y mirarse a sí mismo. A los veintiocho años no se debe leer sino meditar; en esos años llega el deber de la originalidad, de la auto-expresión.

“En Suramérica permanecen los hombres siempre de lectores, siempre de viajeros. Tienen vergüenza de su propia alma; se quedan con los vestidos ajenos…

“¿No es de vulgar observación que en Suramérica se lee mucho, que saben un poco de todo, que son vivarachos, etc.?¿No está la explicación en lo que acabo de anotar? ¿No observan todos que a pesar de leer tanto y saber tanto, el suramericano nada crea? Pues muy fácil explicarlo: tiene vergüenza, simulan, leen, etc., porque están obligados por el coloniaje político, racial y literario, a considerarse como hijos de puta.

“Me enorgullezco de ser el primero que ha estudiado y analizado el complejo que he llamado hijo de puta. Aquí han dicho que uso palabras inmundas; lo que sucede es que estudio problemas nuevos, suramericanos.

 

TERCER PERÍODO, TEXTO 2: NUESTRA AMERÍCA

 

3 PERÍODO TEXTO GUÍA 2

NUESTRA AMERICA (José Martí)

TEXTO EDITADO

Cree  el  aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que el quede de alcalde, o  le mortifiquen al rival que le quito la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya  da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que lleven siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de las peleas de los cometas en el cielo, que van por el aire dormido (s) engullendo  mundos. Lo que quede de aldea en América  ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, si no con las armas de almohada, como los varones de Juan  de Castellanos: las armas del juicio, que vencen las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.

(…). Los pueblos que no se conocen, han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que  quieren los dos la misma tierra, o el  de casa chica, que le tiene envidia  al de la casa mejor, han de encajar,  de modo que sean una, las dos manos. (…). Las deudas del honor no las cobra el honrado en dinero, a tanto la bofetada. Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricia el capricho de la luz, o la tunda y tale las tempestades; ¡los arboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la  marcha unida, y hemos de andar el cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.

LA LIBERTAD QUE SE CONQUISTA

A los sietemesinos solo les faltara el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de sietes meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza el árbol difícil  el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid y de Paris, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar el barco de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre. Si son parisienses a los madrileños, vayan al prado, de faroles, o vayan a trotona, de sorbetes. ¡Estos hijos de carpintero, que se avergüenza de que su padre sea carpintero! ¡Estos nacidos en América, que se avergüenzan porque llevan delantal indio, de la madre que los crio, y reniegan, bribones, de la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades, Pues, ¿quién es el hombre? ¿El que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de sus sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que no cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casca de papel? ¡Estos hijos de nuestra América, que habrá de salvarse con sus indios, y va  de menos a más,  estos desertores que piden fusil en los ejércitos de América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios y va de mas a menos! ¡Estos delicados, que son hombres y no quieren hacer el trabajo de hombre! Pues el Washington que les hizo esta tierra ¿se fue a vivir con los ingleses, en los años en que los veía venir contra su tierra propia? ¡Estos “increíbles” del honor, que lo arrastran por el suelo extranjero, como los increíbles de la Revolución francesa, danzando y relamiéndose, arrastraban las erres”

Ni ¡en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras  repúblicas  dolorosas de América, levantada entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el criar, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apósteles! De  factores tan descompuestos, jamás en menos tiempo histórico, se han creados naciones tan  adelantadas y compactas. Cree el soberbio que la tierra fue hecha para servirle de pedestal, porque pluma fácil o la palabra de colores, y acusa de incapaz e irredimible a su  república nativa, porque no le dan sus selvas nuevas modo continuo de ir  por el mundo de gamonal famoso, guiando jacas de Persia y derramando champaña. La incapacidad no está en el país naciente, que piden formas que se le acomoden y grandeza  útil,  si no en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes herederas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos,  de diecinueve siglos  de monarquía en Francia. Con una frase de sienes no se desestanca la sangre cuajada de raza india. A lo que es, allí donde se gobierna, hay  que atender para gobernar bien; y el buen gobernante en América no es el que  ve como se gobierna el alemán o el francés, sino  el que sabe con qué elementos esta hecho su país, y como puede ir guiándolos en junto para llegar por métodos e instituciones nacidas del país mismo, a que estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan de todos de la abundancia  que la naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan  con su trabajo y defienden con sus vidas. El gobierno ha del país. El espíritu del gobierno ha  de ser del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país.

Por eso  el libro importado ha sido vencido en América por el hombre natural. Los hombres naturales han vencido a los letrados artificiales. El mestizo autóctono ha vencido al criollo exótico. No hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza. El hombre natural es bueno, y acata y premia la inteligencia superior,  mientras esta no se vale de su sumisión para dañarle, o le ofende prescindiendo de él, que es cosa que no perdona el hombre natural, dispuesto a recobrar por la fuerza el respeto de quien le hiere la receptibilidad o le perjudica el interés. Por  esta conformidad con los elementos naturales desdeñados han subido los tiranos de América al poder; y han caído en cuanto les hicieron traición .Las repúblicas han purgado en las tiranías sus incapacidad para conocer los elementos verdaderos del país, deriva de ellos la forma de gobierno y gobernar con ellos. Gobernante, en un pueblo nuevo, quiere decir creador.

En pueblos compuestos de elementos cultos e incultos, los incultos gobernarían, por los hábitos de agredir y resolver las dudas con su mano, allí donde los cuantos no aprendan el arte del gobierno. La masa inculta es perezosa, y tímida en las cosas de la inteligencia, y quiere que la gobiernen bien;  pero si el gobierno les lastima, se lo sacude, y gobierne allá ¿Cómo  han de salir de las universidades los gobernantes, si  no hay universidad en América donde enseñen lo fundamental del arte del gobierno, que es el análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América? A adivinar salen los jóvenes al mundo,  con antiparras yankees o francesas, y aspiran a dirigir un pueblo que no  conocen. En la carrea de la política debería negársele la entrada a los que desconocen los rudimentos de la política. El premio de los certámenes  no ha ser para la mejor  oda, si no para el mejor estudio de los factores del país en que se vive. En el periódico, en la cátedra, en la academia, debe llevarse adelante el estudio de los factores reales del país. Conocerlos basta, - sin vendas ni ambages; porque el que pone de lado, por voluntad olvido, una parte de la verdad, cae a la larga por la verdad que le falto, que crese en la negligencia, y derriba lo que se levante sin ella. Resolver el problema después de conocer sus elementos, es más fácil que resolver el problema sin conocerlos. Viene el hombre natural, indignado y fuerte. Y derriba la justicia acumulada de los libros, porque no se le administra en acuerdo con las necesidades patentes del país. Conocer es resolver. Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el único modo de liberarlo de   tiranías. La universidad europea ha de ceder a la universidad Americana. La historia de América, de los Incas acá, a de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no  es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos.Injertese en nuestras replublicas.Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas.

El continente descoyuntado durante tres siglos por un mando que negaba el derecho del hombre al ejercicio de su razón, entró, desatendiendo o desoyendo a los ignorantes que lo habían ayudado a redimirse, en un gobierno que tenía por base la razón:

-la razón de todos en las cosas de todos, y no la razón universitaria de irnos sobre la razón campestre de otros. El problema de la independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu.

Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el   sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores (…). La colonia continua viviendo en la república: y  nuestra América se está salvando de sus grandes  erros -  de la soberbia de las ciudades capitales, del triunfo ciego de los campesinos desdeñados, de la importación excesiva de las ideas y formulas ajenas, del desdén inicuo e impolítico de la raza aborigen – por la virtud superior, abonada con sangre necesaria, de la república que lucha contra la colonia.

Pero “estos países se salvaran”, como anuncio Rivadavia el argentino, el que pecó de finura en tiempo crudos; al machete no le va vaina de seda, ni en el país que se ganó con lanzón se puede echar el lanzón atrás, por que se enoja y se pone en la puerta del Congreso de Iturbide “a que le hagan emperador al rubio”. Estos países se salvaran por que, con el genio de la moderación que parece  imperar, por  la armonía serena de la naturaleza, en el continente de la luz, y por el influjo de la lectura critica que ha sucedido en Europa a la lectura de tanto y falansterio en que se empapó la generación anterior, - le está naciendo a América, en estos tiempos reales, el hombre Real.

Éramos una visión, con el pecho de atleta, las manos de petimetre y la frente de niño. Éramos una máscara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el chaquetón de Norteamérica y la montera de España. El indio, mudo, nos daba vueltas alrededor, y se iba al monte, a la cumbre del monte, a  bautizar a sus hijos.

(…). El pueblo natural, con el empuje del instinto, arrollaba, ciego el triunfo, los bastones de oro. Ni el libro europeo. Ni el libro yankee, daban la clave del enigma hispanoamericano. Se probó el odio, y los países venían cada año a menos. Cansados de odio inútil, - de la resistencia del libro contra la lanza, de la razón contra el cirial, de la ciudad contra el campo, del imperio imposible de las castas urbanas divididas sobre la nación natural, tempestuosa o inerte, - - se empieza, como sin saberlo, a probar el amor. Se ponen en pie los pueblos, y se saludan. “¿Como somos?”  Se preguntan; y unos a otros se van diciendo como son. Cuando aparece en Colimar un problema, no van a buscar la solución a Dantzig.Las levitas son todavía de Fancia, pero el pensamiento empieza a ser de America.Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y  la levantan con la levadura de su sudor. Entienden que se imita demasiado, y que  la salvación está en crear, Crear es la palabra de pase de esta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino! Se entiende que las formas de gobierno de un país han de acomodarse a sus elementos naturales; que las ideas absolutas, para no caer por un yerro de forma, han de ponerse en formas relativas; que la libertad, para ser viable, tiene que ser sincera y plena; que si la república no abre los brazos a todos y adelanta con todos, muere la república. (…).Estrategia es política. El pueblo ha de vivir criticándose, porque la crítica es la salud; pero con un solo pecho hay una sola mente. ¡Bajarse hasta los infelices y alzarlos en los brazos! ¡Con el fuego del corazón deshelar a la América coagulada! Echar, bullendo y rebotando, por las venas, ¡la sangre natural del país! En pie,  con los ojos alegres de los trabajadores, se saluda, de un pueblo a otro, los hombres nuevos americanos. Surgen los estadistas naturales del estudio directo de la naturaleza. Leen para implicar, pero no para copiar. Los economistas estudian la dificultad en sus orígenes. Los oradores empiezan a ser sobrios. Los dramaturgos traen los caracteres nativos a la escena. Las academias discuten temas viables. La poesía se corta la melena zorrillesca y cuelga del árbol glorioso el chaleco colorado. La prosa, centelleante y cernida, va cargada de idea. Los gobernadores, en las repúblicas de indios, aprenden indio.

De todos sus peligros se va salvando América sobre algunas repúblicas, está durmiendo el pulpo. Otras, por la ley del equilibrio, se echan a pie al mar, a recobrar, con prisa loca y sublime, los siglos perdidos. Otras, olvidando que Juárez  pescaba en un coche de mulas, ponen coche de viento y de cochero a una pompa de jabón: el lujo venenoso, enemigo de la libertad, pudre al hombre liviano, y abre la puerta al extranjero. Otras  acendran, con el espíritu épico de la independencia amenazada, el carácter viril. Otras creían, en la guerra rapaz contra el vecino, la soldadesca que puede devolverlas. Pero otro peligro corre, acaso, nuestra América, que no le viene de si, si no de la diferencia de orígenes, métodos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora próxima en  que se le acerquen, demandando relaciones intimas,  un pueblo emprendedor y pujante que la desconoce y la  desdeña. Y como los pueblos viriles, que  se han hecho de si propuso, con la escopeta  la ley, aman, y solo aman,  a los pueblos viriles; - como la hora del desenfreno y la ambición, de que acaso sea libre, por el predominio de lo más puro de su sangre, la América del Norte, o en que pudieran lanzarla sus mesas vengativas y sórdidas, la traición de conquista y el interés de un caudillo hábil,  no esta tan cercana aún a los ojos del mas espantadizo, que no dé tiempo a la prueba de altivez, continua y discreta,  con que  se la pudiera encarar y desviarla;-como su decoro de república pone América del Norte, ante los pueblos atentos del Universo, un freno que no le ha de quitar la provocación pueril o la arrogancia ostentosa, o la discordia parecida de nuestra  América, - el deber urgente de nuestra América es enseñarse como es, una en alma e intento, vencedora veloz de un pasado sofocante, manchada solo con la sangre de abono que arranca a las manos la pelea con las ruinas,- y las de las venas que nos dejaron picadas nuestro dueños. El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra a América; y urge por que el día de la visita esta próximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desdeñe. Por ignorancia llegaría, tal vez, a poner ella la codicia. Por el respecto, luego que la conociese, sacaría de ella las manos. Se ha de tener fe en lo mejor del hombre y desconfiar de lo peor de él. Hay que dar ocasión a  lo mejor para que se revele y prevalezca sobre lo peor. Si no, lo peor prevalece. Los pueblos han de tener una picota para quien las azuza a oídos inútiles;  y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.

 

No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano la justicia de la naturaleza, en donde resalta el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad, el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas. Pero en el amasijo de los pueblos se condensan, en la cercanía de otros pueblos diversos, caracteres peculiares y activos de ideas y hábitos, de ensanches y adquisición, de vanidad y de avaricia, que del estado latente de preocupaciones nacionales pudieran, en un periodo de desorden interno o de precipitación del carácter acumulado del país, trocarse en amenaza grave para las tierras vecinas, aisladas y débiles, que el país fuerte declara perecederas e inferiores. Pensar es servir. Ni ha de suponerse, por antipatía de aldea, una maldad ingénita y fatal al pueblo rubio del continente, porque no habla nuestro idioma, ni ve la casa como nosotros la vemos, ni se nos parece en sus lacras políticas, que son diferentes de las nuestras; ni tiene en mucho a los hombres biliosos y trigueños, ni mira caritativo, desde su eminencia a un mal seguro, a los que, con menos favor de la historia, suben a tramos heroicos la vía de las repúblicas: ni se han de esconder  los datos patentes del problema que puede resolverse, para la paz  de los siglos, con el estudio oportuno, -y la unión tácita y urgente del alma continental. Porque ya suena el himno unánime; la generación real lleva a cuestas, por el camino abonado por los padres sublimes, la América trabajadora: del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semi, por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mar, ¡la semilla de la América nueva!

 

 

 

 

 

TERCER PERÍODO: TEXTO 1. IMITACIÓN Y ORIGINALIDAD

 3 PERÍODO TEXTO GUÍA I. FILOSOFÍA

 

IMITACION  Y  ORIGINALIDAD

EN LA LITERATURA HISPANOAMERICANA

Culpa el señor Ugarte de falta de originalidad a nuestra literatura de otros tiempos; y aunque reconoce que la

 Imitación persiste y debe forzosamente persistir como fundamento de nuestra actividad literaria, establece una diferencia, fundada en que la imitación era antes lo que él llama “directa” queriendo significar que ceñía dócilmente al modelo, mientras que hoy es lo que llama “aplicada”, en el sentido de que envuelve interpretación, adaptación y relativa originalidad.

   A detengámonos a considerar estos puntos. Es indudable que, dejando aparte superioridades de excepción; el pensamiento hispanoamericano no ha podido ni puede aspirar aun a una autonomía literaria que lo habilite a prescindir de la influencia europea. No siendo literatura una forma vana, ni un entretenimiento de retóricos, si no un órgano de la vida civilizada, solo cabe literatura propia donde colectivamente hay cultura propia, carácter social definido, personalidad nacional constituida y enérgica. La dirección, el magisterio del pensamiento europeo es, pues, condición ineludible de nuestra cultura; y pretende rechazarlo por salvar nuestra originalidad seria como si, para aislarnos de la atmosfera que nos envuelve, nos propusiéramos vivir en el vacio de una maquina neumática. Pero si la independencia y la originalidad literaria americanas no pueden consistir en aplicar a esta influencia el discernimiento, la elección, que clasifique los elementos de ella según su relativa adecuación l ambiente, y rechace lo fundamentalmente inadaptable, y modifique, con arreglo a las condiciones del medio, aquello que deba admitirse y adaptarse. Así, el joven estudiante no debe, ni puede sin desventaja, prescindir del maestro; Pero la enseñanza del maestro no es, para el estudiante capaz de reflexión propia, yugo brutal ni imposición dogmatica, sino sugestión  que excita la virtualidad del pensamiento que la recibe, y estimula, lejos de ahogarlo, el instinto de originalidad.. Concebida de esta manera la posible  autonomía del pensamiento americano fácil es señalar el punto vulnerable de la imitación de lo europeo, tal como se manifiesta en los rumbos que sucesivamente ha seguido nuestra literatura. Se ha imitado sin  discernimiento  ni elección; ha faltado el sentido crítico que encauzase el impulso recibido de afuera, y la imitación ha sido pasividad sonambulica, mas que simpatía consciente y limitada por el vigilante criterio.

Este carácter, o mejor, esta ausencia de carácter, se observa, desde luego, en la  obra de las generaciones que nos han precedido, y en esto acierta la crítica del señor Ugarte. Tomemos como ejemplo la época del romantisismo.Aquella revolución literaria traía consigo un impulso favorable a la germinación de todo elemento de originalidad y de carácter indígena. Propensión congenial al romanticismo fue suscitar en todas partes una reanimación del espíritu de nacionalidad literaria, sustituyendo la abstracta uniformidad del seudoclasicismo con la expresión de la sociedad, La naturaleza y las tradiciones peculiares de cada pueblo. pero si esta tendencia del romanticismo repercutió provechosamente en nuestra América, inspirando los primeros esfuerzo consagrados a fundar una literatura que reflejase las peculiaridades de la naturaleza y las costumbres propias, la imitación romántica estuvo lejos de limitarse, ni a un de aplicarse preferentemente, a esa tarea oportuna. La  imitación se disipo, en gran parte, en otras cosas. Una mitad del romanticismo europeo significaba le  reivindicación de las tradiciones históricas y artísticas anteriores al Renacimiento; y a pesar de que estas tradiciones no podían tener, en los pueblos jóvenes de América, sentido que interesase a la conciencia colectiva, el romanticismo tradicional y arqueológico hallo aquí imitadores, y sugirió poemas caballerescos, drama de trovadores y cruzados, leyendas orientales: evocaciones falsas de recuerdos que no correspondían, en el suelo americano, ni a una piedra ruinosa a un latido del sentimiento popular. Algo semejante cabe decir en lo que se refiere a la otra mitad del espíritu romántico: la subjetiva o byroniana. Los doloridos apasionamientos, las intimas contradicciones, las hondas nostalgias ideales de este género de romanticismos bien tenia, sin duda, un fondo humano que lo hacía capaces de trascender adondequiera que se sintiese y meditase sobre el misterio de las cosas y sobre los problemas de nuestro destino, obedecían, en la propia Europa un convencionalismo o un amaneramiento, debían serlo con doble motivo en sociedades donde el ambiente no daba de sí las razones históricas, del medio y del momento, que concurrían en las sociedades europeas, a explicar a aquella atormentada agitación de los espíritus. Y por lo que respecta al elemento literario formal, a la imitación no fue más atinada. El romanticismo, en cuanto quebranto los moldes de una preceptiva artificial y vetusta; en cuanto favorecía un libre arranque de la inspiración y en canchaba los límites del vocabulario poético, ofrecía, ciertamente, ejemplos y enseñanzas  favorables al florecimiento de una literatura americana diferenciada y eficaz; pero este impulso de reacción contra el dogmatismo retorico tenía en América, más que en ninguna otra parte, peligro y desventajas que no supieron conjurarse, porque halagaban muchas de las propensiones mas funestas y arraigadas de nuestro espíritu: la propensión a la negligencia, al desaliño, a la falsa espontaneidad, a la abundancia viciosa; el desconocimiento o menosprecio de la parte consciente y reflexiva del arte; el crédito de la facilidad repentista; el desamor de ese ideal de perfección, único capaz de engendrar la obra que dura.

Pasó el auge universal de aquella escuela, y sobrevivió al imperio del naturalismo. En lo que tenia de fundamental y amplio, el naturalismo comprendía elementos que, bien asimilados, no hubieran si no podido favorecer en América la manifestación de un espíritu literario original y vigoroso. La tendencia a ceñirse  a la realidad viva y concreta es vía  mas segura para llegar a una originalidad de pueblo y de época, como la de ceñirse  a la expresión sincera y simple de lo que se siente es el más seguro camino para alcanzar la originalidad individual. La  importancia concedida a la representación del mundo objetivo, el predominio literario de la descripción, favorecía una de las aplicaciones del arte de escribir capaces de brindar en América más ricos vinieron de originalidad, como es la pintura y el sentimiento de la naturaleza física. La precisión minuciosa en la reproducción de costumbres y tipos contribuía a revelar el sello local de poema y al novela. La  reivindicación de la pítica virtualidad de la vida contra todo quimérico idealismo, coincidía con la tendencia natural en pueblos jóvenes y testigos de una fecundidad magnifica y potente. La franqueza, y aun la vulgaridad pintoresca, de la expresión, autorizaban a que se diese curso en el lenguaje literario a las peculiaridades del habla regional.

Pero, ni la protesta naturalista se limitaba originalmente a esos elementos para siempre justos y oportunos, ni, tampoco esta vez, la imitación supo proceder en América con libertad y firme criterio. Propendiendo, como sucede en toda imitación servial y fascinada, a violentar las cosas a recargar las tintas, a ir a lo extremo del original y ceder a la impresión  de lo caricaturesco más que de lo característico, nuestros naturalistas tomaron de preferencia en sus modelos lo que, siendo en estos mismo convencional y vicioso; resultaba tanto más falso en América cuanto que se opina a los caracteres que , por recto naturalismo, por directa sugestión de la naturaleza, deben forzosamente prevalecer en toda literatura que brote sin esfuerzo del espíritu de nuestros pueblos. Así el pesimismo agrio, desesperanzado hastiado que, como idea dominante, no tenia natural acomodo en el ambiente de tierras prometidas al porvenir, rebosantes de vida y energía. Así, la predicción por la reproducción artística de lo feo, rasgo de decadencia que carecía de sentido aceptable dentro de una cultura literaria en sus albores. Así, la sensualidad no espontanea, vigorosa y ferviente, si no artificiosa, alambicada y senil; sensusalidad de cálculo antes que de instinto.

Innegable es, pues, el fundamento con que ese califica de falso el concepto o procedimiento de inmediato que guion en anteriores épocas a nuestros escritores.Pero ¿la comparación con lo actual manifiesta una diferencia que autorice a dividir en dos partes la historia de nuestra cultura? ¿Cabe afirmar, como afirma el señor Ugarte, que, a partir de la obra de las generaciones jóvenes, la imitación de lo europeo haya dejado de ser remedo inconsulto y sumiso para trocarse en atinada y consciente adaptación? ¿Imitan nuestros “modernistas” con criterio más cercano de la originalidad de nuestros realistas y nuestros románticos?

Mucho me he extendido ya para entrar al examen de la cuestión que planteo; pero no tengo dificultad en dejar consignada la respuesta que sería el resultado del examen; y ella es que, muy a mi pesar, no alcanzo a percibir la diferencia con la que el señor Ugarte halaga nuestro amor propio colectivo; que no veo que hoy (salvo excepciones individuales que han existido siempre) se imite con mas personalidad y mas conciencia de lo oportuno y adaptable, que cuando se limitaba a los profetas del romanticismo y a los maestros del naturalismo.

En conclusión, esta antología de la nueva literatura americana no está a la altura de su objeto ni de lo que era lícito esperar del colector. Pese al señor Ugarte por encima de esta obra improvisada y precaria, y denos, puesto que es capaz de dárnosla, la verdadera antología americana de nuestro tiempo; la obra de síntesis que serbia de guía fiel a quien formar idea de nuestro espíritu, o la obra de selección donde se congregue lo poco, lo muy poco, que, literalmente, tenemos digno de ser mostrado sin rubor y de asociarse a esperanza y presagios triunfales, de que esta vez me parece el señor Ugarte demasiado prodigo.

 

 

 






lunes, 26 de mayo de 2025

SEGUNDO PERÍODO- EXPOSICIÓN 11: FFIA POLÍTICA- FFÍA DE LA CIENCIA

 

FILOSOFÍA POLÍTICA

Busca abordarlas principales nociones que desarrolla la filosofía política, como es el caso de la justicia, la libertad, la política, la democracia y el estado; lo cual permitirá descubrir y reflexionar, desde la ética, sobre la importancia que tiene para el hombre ser un ciudadano.

1 JUSTICIA

A través de la historia existen diferentes apreciaciones del concepto de justicia, todas ellas relacionadas con las acciones, las personas y las leyes que las rigen. Algunas de estas interpretaciones son:

-LOS SOFISTAS: la justicia consiste en no trasgredir las leyes de la ciudad, mucho menos cuando se hace en presencia de los dioses. La justicia es utilizada para mantenerse en el poder.

-PLATÓN: La entiende como el equilibrio entre las partes del alma del hombre; es una virtud social que consiste en que cada cual realice su propio papel

-ARISTÓTELES: Paras él justicia es la virtud perfecta y con un doble sentido: Individual, cuando cada hombre cumple con las leyes sociales establecidas, y social, cuando cada hombre trata a los demás como iguales o desiguales, según su posición en la sociedad(distributiva) o cuando se debe restaurar la igualdad afectada por un delito(restitutiva)

-SANTO TOMÁS DE AQUINO. Distingue tres tipos de justicia:

-La comunicativa: procura la igualdad de trato para todos los miembros de la sociedad

-La legal: que implica el sometimiento a la legislación

La distributiva: procura el correcto reparto de los bienes

-RENACIMIENTO. Es considerada como la igualdad ante la ley, mostrando que no puede haber diferencia entre los hombres

1.1 EL CONCEPTO DE JUSTICIA HOY

En la actualidad se parte del trabajo de John Rawls, quien realizó grandes aportes en los campos de la ética, la filosofía, la política y el derecho. Para él la justicia se resume en estos dos planteamientos:

-Los derechos y libertades básicas. La libertad del individuo se debe extender hasta un limite marcado por el disfrute de libertades similares por los demás individuos

-Las desigualdades económicas y sociales. Deberían modificarse para proveer mayores beneficios a los menos favorecidos: “principio de diferencia”

1.2 LA JUSTICIA ¿ES UN BIEN EN SÍ MISMO?

La realización y construcción de la justicia es un proceso que se desarrolla en un contexto social y que depende directamente de los seres sociales. En este sentido la justicia debe entenderse desde dos niveles:

a-El personal o interpersonal: una virtud, una disposición firme y permanente, una opción, una relación, una proporción, una defensa de los derechos humanos y una regulación de las relaciones humanas

b- El estructural y comunitario: Reconocer las leyes, facilitar, defender la verdad, rechazar las desigualdades, ser imparcial y recíproco

En conclusión, “la justicia ha de entenderse como un bien que se va construyendo, como un ideal de comportamiento, como un valor, como una meta que hay que alcanzar”

2. LA LIBERTAD

Etimológicamente la palabra libertad proviene del latín liber, y este del griego eleutherós que significa no esclavo; es decir, el hombre que asume una condición en la cual no esta sometido a nadie.

En la antigüedad, la libertad consistía en el ejercicio compartido y directo de la soberanía. La libertad colectiva era compatible con la sumisión del individuo al conjunto. Entre los griegos y los romanos no había noción alguna de los derechos individuales. “el ciudadano estaba sometido a todas las cosas, sin ninguna reserva, a la ciudad, pertenecía a ella por entero” (pág. 72)

En la modernidad el hombre libre es aquel a quien la sociedad le ha otorgado y le reconoce sus derechos. Quiera o no quiera el hombre es libre porque este forzado en cada instante a decidir lo que va a ser.

En términos generales se pueden identificar dos tipos de libertades: natural y personal

2.1 Libertad natural: El hombre, por el solo hecho de ser humano, por su misma naturaleza, todos somos iguales en dignidad y derechos, según la Declaración Universal de los Derechos Humanos

La independencia de los seres humanos para valerse por sí mismos, en todo lo que tiene que ver con su preservación y bienestar, se funda en el poder para extraer de su propia razón las normas para condecir su vida libremente y hacerse cargo del cuidado de sus semejantes. A las normas que el hombre extrae de su propia razón, Locke las llama indistintamente leyes de la naturaleza o de la razón.

2.2 Libertad personal: Como lo afirma Mounier; la libertad se instaura en un ser humano concreto que se concibe como persona, como un ser único, singular, irrepetible, dueño y señor de sus propias decisiones, pero que no es posible tomar sin el concurso de los demás. La libertad no esta inscrita en el hombre como una condena. Le es propuesta como un don. El ser humano la acepta o la rechaza

3. LA DEMOCRACIA

Se entiende la democracia como un sistema de gobierno en el cual el pueblo ejerce la soberanía que esta representada en quienes han sido elegidos libremente como sus representantes

Lo anterior lleva a reconocer que existen otras formas de gobierno que es importante conocer, para saber elegir el más favorable

4. EL ESTADO.

Es la institución encargada de velar por el cumplimiento de los deberes y los derechos de los ciudadanos. Para la sociedad es necesaria la existencia de instituciones que regulen los fines e intereses de sus miembros diferenciando los diversos y distintos modos de participar en el poder.

En la actualidad se pueden identificar dos tipos de estado: unitario y federal

4.1 Estado unitario. Es aquel donde la autoridad se encuentra en un solo centro de decisiones y rige para todo un país. Puede ser centralizado cuando no existen otras instituciones que poseen una estructura parecida, como en Colombia, y descentralizados, cuando se reconoce la competencia a determinadas organizaciones territoriales.

4.2 Estado federal: Cuando se hace un pacto entre estados de un mismo país, cada uno de los cuales goza de autonomía.

BIOGRAFÍA:

Serrano, Guillermo. FILOSOFÍA II, Bogotá, Editorial Santillana

 FILOSOFÍA DE LA CIENCIA.

El progreso de la ciencia en el siglo XX, no tenía precedente alguno, sobre todo  el de la física, que revolucionó la concepción del mundo y del universo, y el de la biología, que abrió nuevas puertas a la concepción de la vida y de los seres vivos. Una seria de filósofos contemporáneos reflexionó sobre cuestiones epistemológicas, esto es, sobre el análisis de los aspectos relacionados con el conocimiento científico, para tratar de dar respuesta a cuestiones relativas a la naturaleza misma de la ciencia o determinar los límites del conocimiento. La ciencia hoy en día se ha convertido prácticamente en referencia de la vida y en disciplina casi incuestionable; la aportación de los filósofos de la ciencia resulta importante para determinar ¿Cuál es su lugar en el mundo actual? Entre estos pensadores están: Alexander koyre, Paul Feyerabend, Gastón Bachelard, Thomas Kuhn, entre otros. Pero el pensador que más sobresale es  Karl Popper.

 

1 K. R. POPPER (1902–1994)

Nació en la Viena del imperio austrohúngaro, en el seno de una familia culta y liberal. Estudió física y quedo fascinado por la teoría de Einstein, que empezaba a ser contrastada y que liquidaba la física newtoniana. A continuación estudió música, matemática y psicología y obtuvo su licenciatura en filosofía en 1928. En 1930 empezó a trabajar como profesor de secundaria, época en que se relacionó con el Círculo de Viena, aunque nunca fue miembro del mismo. En 1934 publicó una de sus obras principales, La lógica de la investigación, en la que defendía la falsación y no la verificación (como sostenían los neopositivistas o positivistas lógicos)  como la  que corroboraba la hipótesis científica. Obligado a exiliarse debido a la amenaza nazi de invasión de su país, se refugió en Nueva Zelanda donde ejerció como profesor universitario. En 1945 publicó La sociedad abierta y sus enemigos, su obra sociopolítica más importante. En 1946 se trasladó a Londres en calidad de docente de la London School of Económico. En 1969 abandonó la docencia. Murió en Londres en 1994, se destacó hasta su muerte por ser un prolífico e incansable pensador.

El pensamiento científico de Popper partió de los postulados de los positivistas lógicos del círculo de Viena. El neopositivismo se caracterizó por el cientifismo, es decir, por la convicción de que la ciencia no sólo proporcionaba el más fiable de los conocimientos sino que constituía el saber en sí mismo. El criterio que determinaba que un postulado fuera o no científico era el de la verificación. Si era posible de demostrar aquello que la hipótesis proponía, ya fuera mediante la lógica, en el caso de las proposiciones analíticas; ya por medio del experimento empírico, en las proposiciones sintéticas, el enunciado científico quedaba probado. La experiencia y la contrastación con la misma son la garantía de verdad de los enunciados científicos. Popper se opuso a esta visión, y sostenía que el verificacionismo no diferenciaba la ciencia de otras disciplinas. No era posible verificar los enunciados científicos universales, puesto que no podían comprobarse uno por uno todos los casos posibles, y en cuanto a las oraciones singulares estas siempre contenían conceptos universales, por lo que se regresaba al punto anterior. Razón Por la cual propuso el falsacionismo como criterio de verificación: los enunciados científicos podrían ser falsados, es decir, rechazados mediante la experiencia. Para que una proposición fuera científica había de poder ponerse en falso por los datos experimentales, esto constituida la garantía de su carácter científico. No quería decir esto que la ciencia se compusiera de hipótesis falsas, sino que éstas podían llegar a serlo

Popper también fue conocido por sus aportaciones al ámbito sociopolítico que quedaron reflejados en su obra La sociedad abierta y sus enemigos, escrita como crítica contra Hitler y que atacaba así mismo a Platón y a Hegel. El conocimiento científico que buscaba la verdad y la política, que perseguía la justicia, compartían el proceso de resolución de los problemas, que consistía  en el ensayo –error. Ningún sistema político podía garantizar un estado perfecto, pero en aquellos que existían la libertad, la crítica y la oposición, la injusticia era menos probable. Denominó a estos sistemas sociedades abiertas, y las contrapuso a las sociedades cerradas que veían en la libertad una amenaza en vez de un valor. Además de las obras mencionadas, sobresalen La miseria del historicismo (1957), Conjetura y refutaciones, El desarrollo del conocimiento científico (1963) y El universo abierto (1984).

 

Popper tuvo gran influencia en la teoría de la ciencia del siglo XX y sus reflexiones formaron la base de las propuestas(aunque fuera para cuestionar sus postulados) de otros pensadores, tales como: Thomas Samuel Kuhn (1922–1996), contrario a las proposiciones positivistas y popperianas y que cuestionó la posibilidad de interpretar la ciencia del pasado con el punto de vista de la ciencia actual y Paul K. Feyerabend (1924–1994), quien propuso el anarquismo epistemológico o dadaísta como camino para el avance del conocimiento científico.

 

 

lunes, 19 de mayo de 2025

SEGUNDO PERÍODO- EXPOSICIÓN 14: LA HERMENÉUTICA- POSMODERNIDAD.

 GRADO 11- EXPOSICIÓN 14- PERÍODO 2- 2025

LA HERMENÉUTICA

Primariamente, significa expresión de un pensamiento; de ahí explicación y sobre todo interpretación del mismo. Luego el vocablo hermenéutico designa el arte o la ciencia de la interpretación de las sagradas escrituras. Este arte puede ser: uno, interpretación literal o averiguaciones del sentido de las expresiones empleadas, por medio de un análisis de las significaciones lingüísticas o, dos, interpretación doctrinal, en la cual lo importante no es la expresión verbal, sino el pensamiento. A comienzos y mediados del siglo XIX el término hermenéutica se usó en dos sentidos: uno metodológico, para designar un cierto aspecto del método filológico-histórico y otro crítico.

Como disciplina filosófica, la hermenéutica fue elaborada por un discípulo de Baumgarten, Georg Friedrich Maier. Pero el más influyente fue Schleiermacher, quien elaboró una hermenéutica aplicada a los estudios teológicos. La hermenéutica de este no es sólo una interpretación filológica, pues la interpretación no es algo externo a lo interpretado. Después de Schleiermacher se han destacado los trabajos hermenéuticos de Dilthey, sobre personalidades, obras literarias o épocas históricas. Según Dilthey, la hermenéutica no es solamente una mera técnica auxiliar para el estudio de la historia de la literatura o de las ciencias del espíritu, la concibe como una interpretación basada en un previo conocimiento de los datos(históricos, filológicos, entre otros.) de la realidad que se trata de comprender, pero que a la vez da sentido a los citados datos por medio de un proceso inevitablemente circular, muy típico de la comprensión, en tanto que método particular de las ciencias del espíritu. Como tal, la hermenéutica permite pasar de los signos a las vivencias originarias que les dieron nacimiento. Según Dilthey, es un método general de interpretación del espíritu en todas sus formas

En el caso de Heidegger, Gadamer y Ricoeur la hermenéutica tiene una orientación más ontológica que epistemológica y metodológica. En diversos lugares Heidegger declaró que la hermenéutica no es una dirección dentro de la fenomenología, ni tampoco algo sobre puesto a ella: es un modo de pensar originariamente la esencia de la fenomenología y, en general, un modo de pensar originariamente todo lo dicho en un decir. Para Gadamer la hermenéutica es un simple método de las ciencias del espíritu, pero se convierte en un modo de comprensión de estas ciencias y de la historia gracias a la posibilidad que ofrece de interpretaciones dentro de las tradiciones. El nuevo sentido que dio Gadamer a la hermenéutica es paralelo al sentido que da a la comprensión, la cual se manifiesta como un acontecer, y específicamente como un acontecer de la tradición o transmisión. La hermenéutica considera, por tanto, una relación y no un determinado objeto, como lo es un texto De aquí, que la hermenéutica es para Gadamer la condición para el planteamiento de cuestiones y preguntas, las cuales son contestadas con otras preguntas en el curso del diálogo hermenéutico. La hermenéutica de Ricoeur presupone la fenomenología, reinterpretada en sentido no idealista, pero a la vez la fenomenología presupone la hermenéutica. La investigación hermenéutica de Ricoeur, le condujeron a un examen y valoración de la riqueza del lenguaje y, en general, de los símbolos en sus aspectos formal y dinámico. Según él, la comprensión tiene lugar por la mediación de una interpretación, en la cual la fenomenología hermenéutica sustituye el mundo natural del cuerpo y de la cosa, por el mundo cultural del símbolo y del sujeto, esto es: por el mundo del lenguaje. Aunque muy diversas entre sí, las concepciones de Heidegger, Gadamer y Ricoeur tienen en común el poner de relieve la dimensión ontológica

De todas formas, el término hermenéutica se ha empleado con tal frecuencia en el último decenio, que resulta difícil determinar a quiénes cabe calificar de filósofos hermenéuticos; sin embargo, autores como los mencionados, son considerados bajo este concepto.

POSMODERNIDAD.

El pensamiento en la segunda mitad del siglo pasado asistió al debate generado entre modernidad y posmodernidad. La época moderna, en lo que a filosofía se refiere, se inició en el Renacimiento y culminó con el pensamiento ilustrado. Se trató de una corriente que defendía los ideales de igualdad, fraternidad; que confiaba y creía en la democracia, en el individuo y en el progreso de la humanidad gracias a la razón y a la ciencia. Nietzsche abrió una brecha en esta visión optimista de las sociedades y las culturas occidentales y posibilitó el nacimiento de una corriente de pensamiento que recibe el nombre de posmodernidad.

De una forma general, los posmodernos afirman que los progresos alcanzados por la cultura moderna han traído efectos secundarios negativos que han perjudicado tanto al ser humano como a su entorno. Frente a la visión moderna, optimista y confiada, sostienen una perspectiva negativa de la historia de la humanidad y del progreso. Consideran, por una parte, que no se ha avanzado hacia un estado de igualdad y justicia universal, pues la historia ha sido construida por los grupos dominantes quienes han dejado de lado a la gran mayoría. Por otra parte, el progreso, identificado en la sociedad con avances técnicos y científicos estrechamente vinculados a intereses económicos, lleva asociados efectos colaterales tales como el deterioro del medio ambiente o la dependencia, de gran número de países y sectores sociales, de las corporaciones multinacionales. En la cultura occidental prima los beneficios económicos frente a los valores éticos, políticos y medioambientales. Ésta forma de entender la sociedad y la cultura, se extiende por todo el mundo a través de lo que se conoce con el nombre de globalización. Sin embargo, hay algunos pensadores posmodernistas que consideran que este dominio de la cultura occidental no es tal en realidad, y que la gran diversidad cultural existente en el planeta, está cada vez más presente en los diversos puntos del mundo, gracias a la emigración y a los medios de comunicación

La posmodernidad, más que una corriente filosófica, es una actitud o postura frente a la vida y el mundo. Por eso diversos filósofos que investigan en diferentes áreas, como la filosofía de la ciencia o la filosofía analítica o del lenguaje, pueden ser considerados bajo el término de posmodernos. Entre los más representativos, se pueden citar a Jean François Lyotard (1924-1998), Gianni Vattimo (1936) y Jaques Derrida (1930), un estudioso de la filosofía del lenguaje, quien afirma la inexistencia de la justicia en el mundo actual. Así mismo es el creador de la escuela de la deconstrucción, teoría que cuestiona el significado único de un texto determinado.

En síntesis, la filosofía posmoderna considera que no es posible hablar de una razón universal, sino de razones parciales. Creen que el progreso auspiciado por los ideales ilustrados y racionalistas ha traído consigo considerables efectos negativos, como la desigualad social o el deterioro del medio ambiente. Así mismo no piensan que exista un criterio universal para valorar las diferentes culturas existentes.

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BIBLIOGRAFIA

 

ALBARRÁN VÁSQUEZ, Mario. Introducción a la filosofía. Mcgrawhill. Printer 

SEGUNDO PERÍODO- EXPOSICIÓN 13:EL CÍRCULO DE VIENA- ESCUELA DE FRANCFORT

 

GRADO 11- EXPOSICIÓN 13- SEGUNDO PERÍODO- 2025

EL CÍRCULO DE VIENA

Tras la Primera Guerra Mundial, surgió una corriente de pensamiento que tuvo su centro en Viena. Dicho movimiento se apartó de la filosofía metafísica y rechazó la separación entre ciencia y filosofía. Este movimiento es conocido como positivismo lógico, neopositivismo o empirismo lógico. Son diversos los filósofos y científicos que se unieron al movimiento, entre los cuales pueden señalarse: M. Schlick (1882–1936), fundador; el físico R. Carnap (1891–1970); el sociólogo O. Neurath (1882– 1945), el matemático K. Gödel y el pensador británico A. J. Ayer (1910–1989). Tras la anexión de Austria por parte de Hitler, los integrantes del círculo huyeron a Estados Unidos, donde prosiguieron con su labor

Estos pensadores se conectaron con el empirismo y tuvieron sus raíces en el positivismo de Comte. Rechazaron la metafísica y consideraron que la filosofía debía conseguir la visión del mundo propia de la ciencia, a la que otorgaron prioridad absoluta. Afirmaron que el conocimiento procedía únicamente de la experiencia, y que los conceptos teóricos, como mostraba el análisis lógico, provenían únicamente de aquella. Todo conocimiento de hechos debía estar relacionado con experiencias verificables; la ciencia, por tanto, debía de estar libre de concepciones filosóficas del mundo, y utilizar un lenguaje que fuera posible expresar en términos matemáticos y lógicos. Las proposiciones de la metafísica y la ciencia del espíritu eran falsas y rechazables, pues no podían comprobarse mediante el análisis lógico de los datos procedentes de la experiencia y estaban basadas en juicios de valor que no constituían más que expresiones emotivas, y por ello ni verdaderas ni falsas. Teniendo en cuenta todo esto, los pensadores del círculo afirmaron que había que callar frente a todo aquello que no fuera reducible al lenguaje analítico y sin admitir si quiera que haya algo acerca de lo cual no hablamos.

ESCUELA DE FRANCFORT

Instituto para la investigación social, en Fráncfort (Alemania) a principios de 1920, gracias a un legado de Félix Klein. Su primer director fue Friedrich Pollock; pero fue bajo la dirección de Max Horkheimer en 1931, que ésta adquirió más importancia y empezó a elaborar el programa de Teorías críticas de la sociedad. La revista del instituto era el Archivo para la historia del socialismo y del movimiento obrero, pero con Horkheimer se empieza a publicar La revista para la investigación social, que se propone recuperar y desarrollar los temas propios del archivo.

Un rasgo típico de la escuela es instaurar los nexos entre hegelianismo, marxismo y la teoría freudiana, al partir de una visión global y crítica de la sociedad contemporánea, pues la sociedad, para la investigación social, es considerada como un todo, donde una de sus preocupaciones principales, es sacar a la luz la contradicción de la sociedad capitalista. Otros temas permanentes de la escuela son: por una parte,  el fascismo, el nazismo, el estalinismo, la guerra fría, la sociedad opulenta y la revolución pendiente y la crítica a lo que denominan razón instrumental. Por otra parte, la relación entre Hegel y el marxismo, entre éste y las corrientes filosóficas contemporáneas; así como también el arte de vanguardia, la tecnología, la industria cultural, el psicoanálisis y el problema del individuo en la sociedad de hoy.

Inicialmente participan Friedrich Pollock (economista), Henryk Grossmann (economista), Karl-August Wittfoguel (sociólogo), Franz Borkenau (historiador) y Max Horkheimer (filósofo). Luego se unieron Theodor W. Adorno (filósofo, musicólogo y sociólogo), Hebert Marcase (filósofo), Erich Fromm (sociólogo y psicoanalistas), Walter Benjamín (filósofo y crítico literario) y Franz Neuman (politólogo). Todos estaban reunidos con el propósito de una reflexión crítica sobre la sociedad pre-industrial y el concepto de razón que la hizo posible. Según ellos hay una estrecha relación entre teoría y práctica, entre conocimiento y acción.

Cuando Hitler tomó el poder, les tocó exiliarse en Ginebra, Paris y New York. En 1950 renació el Instituto para la Investigación Social y aparecen sociólogos y filósofos como Alfred Schmidt, Oskar Negt y, el más conocido de todos, Jurgen Habermas.

1 M. HORKHEIMER (1895-1973)

Nació en Stuttgart, Alemania. Estudió en Munich, Friburgo y Fráncfort, se doctoró  en 1922 bajo la dirección de Hans Cornelius, quien influyó en varios frankfurtianos.

Es considerado como uno de los principales miembros y promotores de la llamada Escuela de Fráncfort o Escuela de Fráncfort del Instituto de Investigación Social. Se le deben trabajos en sociología y sociológico-filosóficos sobre temas como: la autoridad, el autoritarismo, la familia, los orígenes de la sociedad burguesa, la cultura de masas, el papel de la ciencia y de la técnica, la libertad, el fascismo, el psicoanálisis, entre otros; los cuales atienden a los fenómenos concretos, pero que se hallan alejados del positivismo sociológico, especialmente el que insiste en métodos cuantitativos, así como de la sociología académica alemana de su tiempo. Horkheimer, estimó que la interpretación de ciertos fenómenos históricos cruciales (como la Ilustración, el Romanticismo, las tendencias pesimistas, entre otras.) podría proporcionar una clave para la comprensión de las estructuras de la sociedad actual y poder realizar un ensayo de un proyecto de perspectivas futuras. La interpretación o reinterpretación del marxismo fue en este aspecto fundamental, por lo cual con frecuencia se ve en Horkheimer un marxista, pero cuando se tiene en cuenta su crítica del materialismo dialéctico, con severas dudas acerca del materialismo histórico, se le estima como un autor muy alejado de toda tradición marxista.

2 J. HABERMAS (1929-    )

Nació en Dusseldorf. De 1955 a 1959 fue ayudante y colaborador de Adorno. De 1961 al 1964 enseñó filosofía en la Universidad de Heidelberg, donde trabajaba H. G. Gadamer. En 1964 fue nombrado profesor titular de sociología y filosofía de la Universidad de Fráncfort. De 1971 a 1980 fue director en el Max-Planck_Institut de Starnberg para la investigación de las condiciones de vida del mundo técnico científico. De 1980 a 1981 fue director del mismo instituto para las ciencias sociales. En 1983 regresó a Frankfurt como profesor de filosofía.

Aunque el pensamiento de Habermas sigue una línea compleja, hay algo que parece constante: su intención de poner en marcha una crítica social que tenga como base una teoría de la sociedad, la cual la teoría y la práctica caigan bajo una forma de racionalidad capaz de aportar a la vez explicación y justificación. La más conocida contribución filosófica de Habermas, o por lo menos, la más tratada, es la que se centra en torno a la noción de interés. Habermas plantea que el carácter interesado del conocimiento no tiene por qué hacer de éste  la expresión de una acción últimamente inexplicable e irracional. Habermas insiste en que las decisiones prácticas no son impulsos irracionales como creen los positivistas, con su tendencia a tecnificar la ciencia y a separar la teoría de la práctica. Pero esto no lleva a Habermas a un rechazo de las ciencias positivas; lo que se trata de hacer es señalar su lugar dentro de varios niveles posibles de racionalización. Los esfuerzos de Habermas se encaminan hacia una nueva teoría de la razón que incluya la práctica, es decir, una teoría que sea justificativa y explicativa.

El problema que se plantea Habermas es el de eludir a la vez el naturalismo, de la mayor parte de positivistas y cientifistas y de no pocos marxistas, y el trascendentalismo, que se manifiesta en las corrientes idealistas y en parte de las corrientes hermenéuticas. La idea de una autorreflexión de la especie humana, bajo la forma de una historia natural de la especie humana está destinada a evitar toda dicotomía entre lo empírico y lo trascendental

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