lunes, 12 de mayo de 2025

GRADO 11- PRIMER PERÍODO- TEXTO GUÍA 7: IDEALISMO ALEMÁN - 2026

 

GRADO 11-TEXTO GUÍA 7- PERÍODO 1

EL IDEALISMO ALEMAN

Por idealismo se entiende toda doctrina filosófica en la cual la realidad es interpretada como idea. Sin embargo, cabe diferenciar dos tipos de idealismo: Ontológico, en el cual se interpreta que la realidad es una idea; y el Epistemológico, donde se afirma que la realidad sólo se conoce como un concepto. En la historia de la filosofía son muchos los seguidores de doctrinas idealistas. Pero, en resumen, puede decirse que este sistema filosófico se centró en las ideas, en las percepciones del mundo y de las cosas, más que en las cosas mismas.

En la época moderna surgió en Alemania una doctrina filosófica denominada idealismo, de la cual fue Kant uno de sus fundadores junto con Fichte, Schelling y Hegel.

*J. G. FICHTE (1762-1814).

Nació en Rammenau, Alemania. Protegido por un noble, comenzó estudios de teología en Wittenberg y los prosiguió en Jena y Leipzig. Cuando se dedicaba a la enseñanza privada, conoció en 1790 la doctrina de Kant, que le produjo gran impresión y lo impulsó a adoptar su propio modo de filosofar. Profesor desde 1794 en la Universidad de Jena como sucesor de Reinhold, fue acusado de ateísmo a causa de un trabajo publicado en el Philosophisches journal (1798) relativo a la identidad de la providencia divina con el orden moral, lo que motivó, finalmente, su destitución. Nombrado profesor en Erlangen desde 1805 y tras una breve residencia en Koenigsberg, regresó a Berlín, donde pronunció en el invierno de 1807 1808 sus discursos a la nación alemana, durante la ocupación de la capital por las tropas napoleónicas, posteriormente fue profesor y rector de la universidad de Berlín.

Las vicisitudes de la vida de Fichte y sus experiencias vitales, se enlazaron siempre con su pensamiento filosófico enteramente dominado por su carácter voluntarioso y aplicado, en su más profundo sentido, al sector de lo religioso y de lo moral. Su propósito fue, exponer y comprender a Kant en su espíritu y no en su letra muerta, decir lo que Kant había callado o ignorado. Fichte partió de dos problemas fundamentales dilucidados en la crítica kantiana y, a su entender, insuficientemente resueltos: el problema de las condiciones de la posibilidad de la experiencia, transformado en el problema del fundamento de toda experiencia. Fichte consideraba que el yo humano es lo único real que todo lo crea, no es sólo razón sino también voluntad, no es sólo conocimiento, sino acción.

Una de las ideas centrales de su pensamiento era que el mundo empírico no es otra cosa que una creación mental del ser humano y que el principio de la realidad constituía el yo. O sea, para Fichte lo real consistía en el producto de la actividad subjetiva y el ser estaba fundado en la inteligencia. Por otra parte, rechazó la idea kantiana de la cosa en sí o noúmeno (un objeto en sí mismo que no podía conocerse por estar fuera de la experiencia). Al contrario de Kant, que distinguía entre objeto conocido y sujeto cognoscente, Fichte centró su pensamiento en el sujeto creador, un sujeto máximamente espontáneo, activo y hacedor, al que denominó yo, y que era pura acción; pero esta acción sólo podía pertenecerle al propio yo una vez separado de la carga de la cosa en sí.

El idealismo, para Fichte, era toda filosofía que partía de una reflexión sobre la realidad, negando la existencia de las cosas fuera del pensamiento; por lo cual sostuvo que el principio de la realidad era el yo, quien constituía tanto la parte formal como material del conocimiento. El idealismo de Fichte afirmó que el yo era acción; esto implicaba que todas las cosas del mundo, que se encontraban ante el sujeto, habían sido creadas por éste. Según Fichte, lo real era el producto de la actividad subjetiva, del yo absoluto, como denominaba a su primer principio de la filosofía.

En el campo de la filosofía práctica, le interesaron particularmente los asuntos relacionados con las bases de la moral y de la estructura jurídica del Estado. Como premisa de la filosofía práctica, consideró un sistema teórico científicamente elaborado, que debía reunir bajo el mismo principio la teoría del conocimiento y la filosofía práctica, incluidas la filosofía del derecho y de la moral, en una comprensión del ser y del destino.   En el idealismo subjetivo de Fichte se identifican razón y voluntad, y primó la razón práctica sobre la razón pura. Su obra: Teoría de la ciencia, pretende abarcar todo el conocimiento humano con sus teorías del yo y del no yo.

*F. W. SCHELLING (1775-1854).

Nació en Leonberg, Alemania. Era hijo de un párroco y, a los 15 años, cursó estudios en la Facultad de Teología de Tubinga, donde conoció a Hegel. También estudió en Leipzig, y fue discípulo de Fichte. En 1795, cuando contaba 20años, redactó algunos escritos aclaratorios de la doctrina de la ciencia de Fichte, que culminaron en la publicación de una de sus primeras obras. Estos escritos fueron desaprobados por el mismo Fichte, lo que llevó a su distanciamiento. En 1798, trabajó como profesor en la Universidad de Jena, donde conoció diversos escritores románticos. En esa época sintió un gran interés por la filosofía de la naturaleza y se alejó todavía más del pensamiento fichteano, pero sin perder su tradición idealista e intentó compaginar la naturaleza y el yo, considerando que ambas realidades debían ser complementarias. En 1803 pasó a la Universidad de Wurzburgo, donde se orientó más por la filosofía de la religión y se interesó por el problema ético de la libertad. En 1806 se trasladó a Múnich, donde fue nombrado miembro de la academia de las ciencias y secretario general de Bellas Artes. Por esta época se encontraba más próximo a la religión y a la reacción política; de igual forma, fue también el período en que su pensamiento se distanció progresivamente del de Hegel, lo cual generó cierto rencor entre ambos filósofos. En1809, se trasladó a Erlangen y a Berlín. Regresó de nuevo a Múnich en 1829, como profesor de dicha ciudad, en pleno apogeo del éxito de Hegel. Schelling criticó abiertamente su filosofía y empezó a desarrollar lo que él llamó filosofía positiva, opuesta a la racional o negativa de Hegel. En 1841 fue llamado por el rey Federico Guillermo IV de Prusia para ocupar la cátedra que había sido de Hegel en Berlín, quien había muerto 10 años antes. Allí continuó con su tarea docente hasta 1845. Más tarde se trasladó a Suiza, donde murió en el año de 1854.

Schelling es conocido sobre todo por su filosofía de la naturaleza. Desarrolló este pensamiento desde la concepción fichteana. Para Fichte la naturaleza o el mundo, era el resultado de una actividad inconsciente del yo: el yo se ponía un límite para llegar a ser consciente y este límite constituía el no-yo o la naturaleza; por lo que la naturaleza, para Fichte, era algo negativo porque consistía en una oposición del yo y sólo existía para que el yo actuara y, en consecuencia, carecía de entidad y libertad propias. Schelling, por el contrario, le dio a la naturaleza un sentido de realidad positiva, deseaba eliminar la idea negativa de la naturaleza y retornarle su fuerza vital y creadora, pues era independiente del yo y poseía un origen propio. También partió de la idea de lo absoluto, considerándolo como la unidad sintética de los contrarios. O sea, lo absoluto es la unidad viviente (espiritual) dentro de la cual se encuentra, en forma de germen, todas las diversidades que se conocen en el mundo. Por tanto, lo que Schelling intentó hacer fue conciliar la idea del yo absoluto con la naturaleza, los cuales se habían considerado como opuestos.

Analizada en su conjunto, la filosofía de Schelling se centró en el absoluto, que se conocía a sí mismo a través del proceso del creador. Aunque a lo largo de su existencia partió de uno de los dos aspectos (la naturaleza o el yo absoluto), descubrió en el absoluto el principio que explicaba toda la realidad.

*G.W. F. HEGEL (1770-1831)

Nació en Stuttgart en 1770. Después de haber estudiado la secundaria en su ciudad natal, ingresó en la Facultad de Teología de Tubinga, donde se hizo amigo de Schelling y del poeta Holderlin, con quienes compartió su entusiasmo por la Revolución Francesa y la antigüedad clásica. Al finalizar los estudios trabajó como preceptor de varias familias acomodadas de Berna y Fráncfort, desde 1793 a 1800. En esa época escribió diversos trabajos, básicamente de contenido religioso, aunque ya se manifestaban algunos temas de su sistema filosófico posterior. En 1801 presentó su tesis de habilitación en la Universidad de Jena, donde fue nombrado profesor extraordinario en 1805. Posteriormente, la invasión napoleónica y la batalla de Jena terminaron con su carrera universitaria en esa ciudad. Entre 1809 y 1817 dirigió el Gymnasium en Núremberg y en 1818 fue nombrado profesor de la Universidad de Berlín, donde alcanzó su fama definitiva como filósofo. En 1829 lo nombraron rector de dicha Universidad. Murió en noviembre de 1831, víctima del cólera.

Es considerado el máximo representante del idealismo absoluto. De igual forma es el prototipo del intelectual puro y del hombre lógico y racional. En su filosofía se impuso este aspecto racional, porque para él lo absoluto era la razón. A la pregunta metafísica ¿Qué es lo que existe?, Hegel contestó “existe la razón”, y todo lo demás constituían fenómenos o manifestaciones de ésta. A continuación, se expondrán algunos aspectos de su pensamiento.

-EL IDEALISMO ABSOLUTO

Como ya se insinuó, para Hegel lo único que existe es la razón identificada por este filósofo con lo absoluto. Además, él la concibió como una potencia dinámica llena de posibilidades que se desenvolvían en el tiempo. Desde el estudio de lo que Hegel denominó lógica, la razón planteó sus afirmaciones, a continuación expuso las contradicciones y finalmente reconcilió a ambas en otra tesis superior(proceso conocido como dialéctica), lo que llevó a que la razón misma fuera creando su propio fenómeno o su manifestación en cosas materiales: en las formas matemáticas,  las más elementales de la razón; las causales, constituyen lo más elemental de la física; las finales, que son las formas de los seres vivientes y, por último, en las formas intelectuales, psicológicas, en el hombre y en la historia.

Hegel aprovechó los planteamientos deducidos de la teoría de la ciencia de Fichte, en especial los conceptos de síntesis, antítesis y síntesis, aunque sus conclusiones filosóficas fueron diferentes. Él vio la filosofía de Fichte como un idealismo subjetivo donde la eterna oposición del yo y del no-yo, al no poder resolverse, debía ser negada.  Schelling la consideró la filosofía como un idealismo objetivo, al darse la identidad del yo y del no-yo en la naturaleza. La filosofía de Hegel, en cambio, se conoce como idealismo absoluto por que conservó el concepto auténtico de absoluto, considerándolo como la idea universal y única. El resultado de la filosofía de Hegel fue concebir la realidad como el despliegue y manifestación de la idea, es decir, el despliegue y manifestación del absoluto. Por tanto, la idea tenía primacía sobre todo lo demás y se auto manifestaba en el mundo. 

- LA DIALÉCTICA

Ésta es el proceso de despliegue del absoluto, que consistía en un proceso de oposición y enfrentamiento de elementos contrarios que finalmente se reconciliaban. Tal despliegue sólo podía comprenderse si se abandona el pensamiento rígido y se introducía la lógica de la contradicción o el poder de lo negativo. Hegel creía que el error de todas las filosofías anteriores era el de no haber comprendido el carácter dinámico de la realidad. La realidad no era fija, estaba en continua transformación, regida y movida por la contradicción; por lo que esta realidad era dialéctica y el método que pretendía comprenderla, también debía serlo. El proceso dialéctico del absoluto y de la realidad podía entenderse en tres momentos, que Fichte denominó como tesis, antítesis y síntesis; pero Hegel se refirió a ellos como afirmación, negación de la afirmación y negación de la negación. La realidad, concebida de esta forma, constituyó un proceso cíclico de superación, movido por la tensión de los contrarios. En este proceso dialéctico, según Hegel, nada se pierde, pues las contradicciones de la realidad tienen un sentido y la superación de la síntesis implicaba siempre un movimiento hacía la superación. Con este método de conocimiento, el hombre podía alcanzar el saber absoluto.

- EL ESPÍRITU

Hegel considera, como otros filósofos idealistas, que el conocimiento se basaba en la relación sujeto-objeto, pero él pretendía superar las aparentes contradicciones entre ellos integrándolos en una sola identidad, daba en la conversión del objeto en sujeto. El espíritu se transforma y avanza dialécticamente hasta el espíritu absoluto, a la vez sujeto y objeto, ser y pensar, conciencia y realidad. El espíritu comienza su camino como pura sensación para llegar a ser, al final del camino, razón absoluta o espíritu absoluto. Este viaje se desarrolla en tres momentos: en primer lugar, un momento subjetivo en el cual el espíritu se contempla a sí mismo y se quiere conocer; en segundo término, dicho espíritu trata de unificar la individualidad con la universalidad (espíritu objetivo); por último, el espíritu supera la contradicción entre el espíritu subjetivo y el objetivo en el espíritu absoluto. A partir de aquí el espíritu absoluto se expresa en tres formas fundamentales: el arte o la estética, la religión y la filosofía.

- ÉTICA Y POLÍTICA

El deber, según Hegel, no es el producto de un juicio individual. Los individuos sólo son íntegros en la medida en que mantienen relaciones sociales; por eso el único contexto en que el deber puede existir de hecho es en el plano social. Por tanto, la pertenencia al Estado es uno de los mayores deberes posibles que cabe asumir al individuo. Para Hegel el estado constituía la máxima expresión del espíritu objetivo y lo consideraba como una realidad primaria, pues se trataba del espíritu nacional que existía y se justificaba por sí mismo, era autónomo y soberano. En otras palabras, el Estado es la manifestación de la voluntad general, que es la más alta expresión del espíritu ético. El sometimiento a esa voluntad general es el acto propio de un individuo libre y racional. Aunque Hegel también consideraba que el Estado constituía como objetivo la consecución de la libertad de todo el pueblo en su conjunto (no la de las personas individuales), responsabilizó al Estado de todo el poder y el control; lo cual llevó a que surgieran teorías totalitarias, tanto de derecha como de izquierda.

BIBLIOGRAFÍA:

-          Reale, Giovanni y  Antiseri, Darío. “Historia del pensamiento filosófico y científico”. III tomos. Editorial Herder S.A., Barcelona, 1988

-          Ferrater Mora, José. “Diccionario de filosofía”. IV tomos. Editorial Ariel, S.A., Barcelona, 1994

-          Onfray, Michel. “Las sabidurías de la antigüedad”. Editorial Anagrama. Colección Argumentos. Barcelona, 2007

 

GRADO 11- PRIMER PERÍODO-TEXTO GUÍA 6: IDEALISMO TRASCENDENTAL DE KANT- 2026

 

GRADO 11- TEXTO GUÍA 6- PERÍODO 1 

IDEALISMO TRASCENDENTAL DE KANT

INMANUEL KANT (1724-1808). Nació en Konigsberg, ciudad de Prusia Oriental (hoy se llama Kaliningrand y forma parte de un territorio Soviético), en el seno de una familia modesta de artesanos, de probable origen escocés. Fue el pensador más brillante de la edad moderna. Llevó a cabo en la filosofía una revolución que él mismo asimiló a la que Copérnico realizó en astronomía.

El filósofo alemán del siglo XVIII, exploró la idea que la razón pueda regir el mundo de la experiencia. En sus críticas a la ciencia, moral y arte, Kant intentó extraer normas universales a las que, según él, toda persona racional debería suscribirse. En su Crítica de la razón pura (1781) sostenía que las personas no pueden comprender la naturaleza de las cosas en el universo, pero pueden estar racionalmente seguros de lo que experimentan por sí mismos. Dentro de esta esfera de la experiencia, nociones fundamentales como espacio y tiempo son ciertas.

El racionalismo crítico de Kant buscó la síntesis de las dos grandes corrientes del pensamiento occidental. De un lado el idealismo racionalista que era la tradición de dónde provenía Kant, y del otro, el empirismo de origen inglés. El racionalismo crítico Kantiano criticó las exageraciones metafísicas del idealismo, que desconocía el papel de la experiencia y de los sentidos, como la reivindicación del papel activo de la razón en el conocimiento y la moral, al desechar toda visión meramente inmediatista del conocimiento y con ello examinar el empirismo, aunque de esta corriente también asimiló la importancia de la experiencia sensible. A continuación, se expondrán los aspectos más importantes de su pensamiento.

-EL CONCEPTO KANTIANO DE APRIORIDAD

“Cuando hablamos de a prioridad estamos hablando de las condiciones lógicas (previas) que posibilitan el conocimiento, pero no del contenido mismo del conocimiento.” En otras palabras, se habla de la programación lógica que tienen todos los humanos para conocer tanto espontáneamente como científicamente. Sin embargo, dicha programación en la especie, no se da teóricamente o en abstracto; pues siempre opera en una realidad específica y en una experiencia real. De hecho, siempre la a prioridad está presente en una determinada experiencia y, con ello, condiciona el tipo de conocimiento, al transformar el entorno.  Cuando se dice que de acuerdo con la a prioridad o la forma lógica, es como se conoce, y así mismo se cambia la realidad, se quiere señalar que la relación del entendimiento frente a la realidad no es pasiva, sino activa.

Al configurar un tipo de experiencia humana, el conocimiento conlleva relaciones de trascendencia y de síntesis de la realidad, por ser mucho más que un simple reflejo pasivo del mundo exterior. La programación lógica siempre está efectuando una síntesis dentro del mismo entendimiento y después de la experiencia sensible, exista conciencia o no de ello. De lo anterior se puede deducir que las condiciones de posibilidades lógicas del conocimiento humano, están programadas de tal manera, que condicionan de antemano (a prioridad) toda la experiencia que cualquier persona pueda tener, de una forma particular. Dicha forma particular la estudió Kant como trascendental y como sintética, en la medida en que antes de toda experiencia posible (a prioridad) se conformaba una manera especial de conocer, que implicaba la producción de conocimiento, con base en la relación del entendimiento con la realidad inmediata. Para Kant la síntesis la establece el entendimiento en sí mismo, por su configuración lógica (síntesis a priori) o en relación con la experiencia empírica inmediata (síntesis a posteriori).

-LOS DIVERSOS JUICIOS.

Según Kant, el conocimiento científico consta fundamentalmente de proposiciones o de juicios universales y necesarios y, además, incrementa de manera continuada el conocer. Un juicio consiste en la conexión entre dos conceptos, uno de los cuales (A) sirve de sujeto, y el otro (B), de predicado. Para Kant el pensamiento está estructurado por tres tipos de juicios:

- uno, El juicio analítico. Es el juicio formulado a priori, sin necesidad de apelar a la experiencia, ya que con él se expresa de un modo distinto el mismo concepto expresado mediante el sujeto. Por consiguiente, es universal y necesario, pero no amplía el conocer. Por lo tanto, la ciencia se vale en muchos casos de estos juicios para aclarar y explicar gran número de cosas, pero no se basa en ellos cuando amplía su propio conocimiento. El juicio típico de la ciencia no puede ser el juicio analítico a priori.

-Dos, El juicio sintético, por el contrario, siempre amplía mi conocer, en la medida en que siempre me dice del sujeto algo nuevo, algo que no estaba contenido implícitamente en él. Ahora bien, los juicios sintéticos más corrientes son los  formulados con base en la experiencia, es decir, los juicios experimentales. Todos los juicios experimentales son sintéticos, y como tal, “amplían el conocimiento”. Sin embargo, la ciencia no puede basarse en ellos porque justamente al depender de la experiencia, son todos ellos a posteriori y, por lo tanto, no pueden ser universales y necesarios. De los juicios de experiencia pueden obtenerse, todo lo más, algunas generalizaciones, pero en ningún caso la universalidad y la necesidad.

- La ciencia así, se basa en un tercer tipo de juicios: en aquella clase de juicios en los que el carácter a priori, es decir, la universalidad y la necesidad, se unifican al mismo tiempo con la fecundidad, es decir, la sinteticidad. Estos son llamados, los juicios sintéticos a priori.

- LA REVOLUCION COPERNICANA DE KANT

Para Kant la física surgió como ciencia cuando hubo una revolución en el modo de pensar anterior, que consistió en un desplazamiento del punto focal de la investigación física, desde los objetos hasta la razón humana, gracias al descubrimiento que la razón, halla en la naturaleza, aquello que la razón ha colocado ahí. Ellos comprendieron que la razón solo ve lo que ella misma produce, de acuerdo con su propio designio y mediante los principios de sus juicios de acuerdo con leyes inmutables, debe presentarse ante la naturaleza y exigirles respuestas a sus preguntas; sin dejarse guiar por ella, pues si así no fuese, nuestras observaciones, realizadas al azar y sin un propósito preestablecido, nunca llegarían hasta una ley necesaria, ya que es lo que la razón necesita y lo que busca. Es necesario pues que la razón se presente ante la naturaleza llevando en una mano los principios, únicos que hacen posible que los fenómenos concordantes posean valor de ley; y en la otra, el experimento que ella haya imaginado según tales principios, para que la naturaleza le instruyan, no como si fuese un alumno limitado a oír todo lo propuesto por el maestro, sino como juez, que obligue a los testigos a responder a las preguntas realizadas.

Hasta aquel momento se había intentado explicar el conocimiento suponiendo que el sujeto giraba alrededor del objeto; pero, como así quedaban sin explicación muchas cosas, Kant invirtió los papeles y puso al objeto a girar en torno al sujeto. Copérnico había llevado a cabo una revolución análoga: si la tierra permanecía quieta en el centro del universo y los planetas giraban alrededor de ella, muchos fenómenos quedaban inexplicados y, por lo tanto, a Copérnico, se le ocurrió mover la tierra y hacerla girar en torno al sol. Desde el punto de vista de Kant, no es el sujeto el que, al conocer, descubre las leyes del objeto, sino al revés, el objeto al ser conocido se adapta a las leyes del sujeto que le recibe desde el punto de vista cognoscitivo. Kant supone con su revolución, que la intuición sensible no se regula según la naturaleza de los objetos, sino que los objetos han de regularse de acuerdo con la naturaleza de nuestra facultad intuitiva. De manera análoga, supone que el intelecto no debe regular a los objetos para extraer los conceptos, sino al revés: los objetos, en cuanto pensados deben ajustarse a los conceptos del intelecto y concordar con ellos. En conclusión, “a priori, sólo conocemos de las cosas aquello que nosotros mismos hemos colocado en ellas.”

Después de la revolución kantiana ya no se puede hablar de condiciones del objeto en sí, sino únicamente de condiciones del objeto en relación con el sujeto; por tanto, el elemento trascendental (o el elemento que decide qué se va a conocer) se desplaza desde el objeto hasta el sujeto. Por consiguiente, trascendental es aquello que el sujeto pone en las cosas en el acto mismo de conocerlas.

LA ESTÉTICA TRASCENDENTAL.

Planteada en la Crítica del Juicio. Kant llamó estética a la doctrina acerca de los sentidos y de la sensibilidad, pero no en el sentido moderno sino en el griego (aisthesis que en griego significa sensación y percepción sensorial). La estética trascendental es la doctrina que estudia las estructuras de la sensibilidad, o el modo en que el hombre se forma el conocimiento sensible. Él consideró la estética trascendental como la ciencia que trata sobre todos los principios a priori de la sensibilidad, se entiende por principio a priori el modo de funcionar de la sensibilidad o programación particular. La sensibilidad es la capacidad que el ser humano tiene de ser modificado o afectado por los objetos, percibidos por la intuición. El hombre, según Kant, tiene un solo tipo de intuición, la sensibilidad, pues cuando el intelecto piensa no intuye, sino que siempre se refiere a los datos suministrados por la sensibilidad. 

El objeto de la intuición sensible se llama fenómeno, que significa aparición o manifestación. Por tanto, mediante el conocimiento sensible no se capta el objeto tal como es en sí, sino tal como se aparece, porque la sensación es una modificación que el objeto produce en el sujeto y, por lo tanto, un aparecer del objeto tal como se manifiesta mediante esa modificación. Kant consideró dos tipos de intuición: intuición empírica, el conocimiento en el cual están presentes de manera concreta las sensaciones; e intuición pura, la forma de la sensibilidad considerada con exclusión de la materia o dejando de lado las sensaciones concretas. Las intuiciones puras o formas de la sensibilidad son solamente dos: el espacio y el tiempo, por ser modos y funciones propias del sujeto.

Resumiendo, la estética trascendental muestra cómo se transforma la realidad, por medio de la síntesis que la sensibilidad efectúa del material sensible exterior, al punto que el fenómeno capta la forma como se aparece algo, pero no ese objeto en sí; lo cual sólo es posible porque existe una a prioridad sensible que procesa el material, ya que está previamente programado para ello.

- LA MORAL DE KANT

Esta se expuso en la Crítica de la Razón práctica. El ser humano está programado en el terreno de la ética y la moral, según Kant, a proceder conforme a la libertad, para trascender y sintetizar su realidad; dicha programación se rige por imperativos y máximas de diversa universalidad que constituyen las reglas del actuar y, por su libertad, el ser humano puede acogerse o separarse, pero jamás podrá evadirlas a de ellas. El imperativo categórico de la moral kantiana reza de la siguiente forma: “Actúa de modo que la máxima de tu voluntad tenga siempre validez, al mismo tiempo, como principio de una legislación universal,” es decir, que la máxima (intención subjetiva) se convierta en ley universal (realidad moral objetiva). La existencia de la ley moral surge espontáneamente y se impone a la conciencia como un hecho de la razón, que sólo se puede explicar si se admite la existencia de la libertad, pues se tiene conciencia de la libertad precisamente porque antes que nada se tiene conciencia del deber.

En síntesis, se conoce primero la ley moral (el deber) en cuanto hecho de la razón y después se infiere la libertad, como su fundamento y su condición. Así, no se debe actuar para conseguir la felicidad, sino actuar únicamente por puro deber. Sin embargo, al actuar por puro deber, el hombre se vuelve digno de felicidad, lo cual tiene consecuencias muy importantes para la vida individual y colectiva del hombre.

BIBLIOGRAFÍA:

-          Reale, Giovanni y  Antiseri, Darío. “Historia del pensamiento filosófico y científico”. III tomos. Editorial Herder S.A., Barcelona, 1988

-          Ferrater Mora, José. “Diccionario de filosofía”. IV tomos. Editorial Ariel, S.A., Barcelona, 1994

-          Onfray, Michel. “Las sabidurías de la antigüedad”. Editorial Anagrama. Colección Argumentos. Barcelona, 2007

-          García –Borrón, Juan Carlos. “Historia de la filosofía”. La antigüedad. Ediciones del Serbel, Barcelona, 1998

-          Atlas Universal de filosofía. Manual didáctico de autores, textos, escuelas y conceptos filosóficos. Editorial Océano. Barcelona, 2005

-          Recopilación: Francisco Javier Vélez Paniagua

 

 

lunes, 10 de febrero de 2025

GRADO 11- PRIMER PERIODO- TEXTO GUÍA 1-RENACIMIENTO- 2026

 RENACIMIENTO 

UBICACIÓN 

El Renacimiento marca un periodo de enlace que va de La Edad Media al Mundo Moderno, los historiadores los suelen ubicar entre los Siglos XV y XVI. Sin embargo, si entendemos la historia como un todo continuo, se puede afirmar que ya en algunas ideas de La Edad Media encontramos elementos característicos del Renacimiento. Así, por ejemplo, a comienzos del siglo XIII, Roger Bacón, anticipándose a la ciencia moderna, sostenía que el hombre podía crear todas las cosas con la sola ayuda de la naturaleza. Lo cual quiere decir que este autor ya busca una autonomía de la razón. Se puede decir entonces, todos los filósofos que de alguna manera contribuyeron a la emancipación de la razón humana, pusieron las bases del Renacimiento. Inicialmente el término Renacimiento fue considerado sólo como un fenómeno italiano, que se da con el resurgir de las obras y los autores de la antigüedad clásica. Sin embargo, esta opinión no es compartida del todo por los estudiosos del tema, ya que el renacimiento es un fenómeno más complejo y, si bien, se inicia con los humanistas italianos, se extiende por toda Europa. Visto como un período de transición entre La Edad Media y la maduración de La Edad Moderna, en el cual comienza a perfilarse el nuevo ideal del hombre, la ciencia y la cultura que se continuara durante toda La Edad Moderna y hasta la actualidad. El Renacimiento fue una nueva y radical manera de ser y de estar el hombre en el mundo, lo que implicó el despliega de una multitud de empresas nuevas, en los campos de la magia, la mística, las ciencias naturales y, principalmente, en la concepción del hombre y el Estado. Esta nueva situación se reflejó en un cambio profundo de la historia, el pensamiento y, aún, en la acción misma del hombre. 

 ANTECEDENTES

Como antecedentes de este movimiento, en el Renacimiento es posible rastrear algunos aspectos de este en la obra de Dante, y en la obra de Petrarca, en la cual se vislumbra una apasionada orientación hacia el mundo antiguo, y en los pensamientos de Petrarca y Bocaccio, que conciben la existencia humana como un goce que debemos aceptar agradecidos, y no como un sombrío error que hay que pagar con el sufrimiento. 

CARACTERÍSTICAS 

El Renacimiento se opone a las formas de vida y pensamiento presentes en La Edad Media. Como se sabe esta se encontraba regida por una concepción religiosa que impregnaba todas las manifestaciones de su cultura. El Renacimiento, por otro lado comprende múltiples manifestaciones: a) Se trata de una época que produce notables cambios en todos los aspectos de la cultura. En lo artístico, valora la naturaleza y el cuerpo humano; en lo filosófico rechaza el dogmatismo y se orienta hacia la autonomía del pensamiento; en lo religioso busca una forma más libre para relacionarse con Dios y La Iglesia. b) Es una época crítica que establece una ruptura con La Edad Media, proponiendo nuevos valores y nuevas actitudes. c) Desarrolla una concepción del mundo y del hombre que se ha llamado Inmanentista, en la cual adquieren sentido por sí mismo y no en relación con principios trascendentes. d) Se da, en esta época, una concepción del hombre según la cual éste es visto como un “microcosmos” y como un individuo capaz de labrar por si mismo su propio destino. e) Acorde con lo anterior, se habla de la dignidad del hombre y de los derechos humanos. f) Encontramos un gran interés por la ciencia y los descubrimientos que cambian la faz del mundo.

 LA NUEVA ORIENTACIÓN 

Ante la situación pasiva y conformista del hombre medieval frente a la vida, por los planteamientos de la fe y del Estado(que en muchos casos era lo mismo), el Renacimiento le propone al hombre otra actitud: cambiar al hombre medieval y su estilo de vida, ligado profundamente con las trabas de la fe y del Estado, al hombre tranquilo y sereno que dormitaba confiado a la sombra de la iglesia y de la nobleza aristocrática, sin interés por el progreso material, por un hombre dinámico y responsable de su destino. Se rechazó la cultura medieval, que solamente se preocupaba por Dios y su conocimiento, para buscar una cultura humanista, una cultura preocupada por el hombre, concebido como el centro de la naturaleza y el mundo. Si la Edad Media estaba concentrada en Dios, el Renacimiento se centraría en el hombre, y todas las fuerzas del Renacimiento se lanzaron a conquistar este mundo para ofrecérselo a él. ¿En qué consistió el cambio? El Renacimiento fue un movimiento de renovación, y éste se caracteriza por el cambio profundo que se produjo al interior del mismo hombre y de las mismas estructuras económicas, políticas, religiosas y culturales. Los aspectos más relevantes del cambio se pueden sintetizar en: *Del teocentrismo se pasó al antropocentrismo. En la edad media, Dios era el centro del mundo y de la vida del hombre (teocentrismo); en el Renacimiento el hombre va a desplazar a Dios y se va establecer como centro del mundo físico, cultura y social (antropocentrismo). *De la fe se pasó a la razón. Ya no es la fe ni la autoridad de la iglesia la que determina la vida económica, política y cultural del hombre y, menos aún, la que establece las verdades de la ciencia. Ahora, partiendo de la razón, se investiga, se despierta el anhelo por el descubrimiento y por comprender el mundo por sí mismo. El hombre renacentista quiere ver con sus propios ojos, comprobar con su propio entendimiento, elaborar juicio en forma crítica, independientes de las respuestas de la fe. También el hombre comienza a desviar el interés por la vida eterna y la salvación de su alma, para mirar hacia la tierra, hacia la vida temporal, que también debe ser salvada de la ignorancia, de la enfermedad y, de alguna manera, debe realizar en la tierra el bienestar y la felicidad prometida en el cielo. La dignidad propia del hombre, es el sentimiento que marca esta época. Ya no se considera desterrado, pecador que espera recibir salvación; sino el señor en cuyas manos es colocado un mundo que él debe descubrir, someter y poner a su servicio para su bienestar. Marsilio Ficino, un humanista de este tiempo, decía que el hombre es el nuevo Dios en la tierra y, como tal, debe recrearla, gobernarla, conquistarla y someterla. 

LOS FACTORES DETERMINANTES DEL CAMBIO

 El factor determinante del cambio está relacionado con el contacto de la cultura árabe que estaba fundamentada, filosófica y científicamente, en Aristóteles. La influencia que recibió la cultura y la filosofía cristiana medieval de la cultura árabe y del pensamiento de Aristóteles, se puede sintetizar de la siguiente manera: 1, El naturalismo o el interés por la naturaleza. La influencia de Aristóteles motivó el estudio y el conocimiento de la naturaleza, desde las ciencias de la naturaleza. 2, La importancia y el valor de la razón, que se perfilaba como la nueva fuerza capaz de ofrecerle al hombre la herramienta adecuada para el conocimiento y la conquista del mundo. 3, La aparición de la burguesía, la cual produjo el despliegue económico con el impulso de la producción, que generó un gran crecimiento económico, motivó el comercio y fortaleció la industria. La burguesía propuso una manera de vivir con nuevos valores personales y sociales basados en el dinero. 4, La cultura deja de ser exclusiva de los monjes y la iglesia, para dar paso a las universidades y escuelas, beneficiadas de la floreciente juventud burguesa. 

VISIÓN DEL HOMBRE EN EL RENACIMIENTO 

A finales del siglo XIV y comienzos del XV empieza ya a percibirse la aparición de un hombre que tiene una manera distinta de verse a sí mismo, de ver el mundo y relacionarse con él. Esto se pude ver en el siguiente texto de Pico de La Mirándola: “¡Oh suprema liberalidad de Dios padre! ¡Oh suprema y admirable felicidad del hombre! Ha quien le ha sido concedido obtener aquello que desea y ser aquello que quiere. Los irracionales, al nacer, llevan consigo desde el seno de su madre todo aquello que tendrán. Los espíritus superiores, desde el comienzo o desde muy poco después, fueron lo que serán por los siglos de los siglos. En el hombre que nace, el padre colocó semillas de todas clases y gérmenes de todas las vidas. Y según lo que cultive cada uno, crecerán y darán los frutos en él. Si son vegetales, será una planta; si sensibles, será una bestia; si racionales, se convertirá en animal celestial; si son intelectuales, será un ángel e hijo de Dios. Empero, si no contento con la suerte de ninguna criatura, se recoge en el centro de su unidad, transformándose en un solo espíritu junto con Dios, en la solitaria oscuridad del padre aquel que fue colocado por encima de todas las cosas estará por encima de todas las cosas” 

 * El nuevo ideal del hombre. Sin renunciar a Dios, ni al cielo, el hombre de este tiempo quiere vivir intensamente la vida de la tierra; ya no quiere ser un peregrino que está de paso por el mundo, sino que quiere descubrir y conocer el mundo en que vive, para compenetrarse con él. Otro aspecto fundamental del Renacimiento fue el descubrimiento y la confianza optimista que el hombre hizo de sus capacidades, habilidades e ingenio, dormidas durante mucho tiempo, por la sombra de la iglesia y de la nobleza feudal. Surge un hombre nuevo, distinto, que se busca con afán para conocerse. Renace un mundo que encierra en sí los secretos y la explicación de lo que es el hombre. Si el hombre quiere saberse, tiene que buscarse en el mundo, porque en él está su lugar, su puesto, su vocación humana y divina. El hombre cambia de ser pecador desterrado que espera la salvación de su alma, a colaborador de Dios en la obra de la creación. El hombre del Renacimiento se siente creador, su característica fundamental es la acción. El hombre se define ahora por su capacidad de obrar, por su carácter dinámico, emprendedor y de conquista. Como más adelante dirá Leibniz: “Lo que no obra no existe”. Hombre y mundo son los protagonistas del renacimiento; el hombre vuelve sus ojos hacia el universo y a sí mismo y descarga su inquietud de saber, su afán de encontrarse, porque a descubierto que el mundo o el universo pueden ser conocidos y apropiados por él. 

* El individualismo religioso. El paso de La Edad Media hacia el Renacimiento fue el paso del teocentrismo al antropocentrismo. Dios dejó de ser el centro del pensamiento y de la vida, para ser sustituido por el hombre. La razón comenzó a sustituir a la fe definitivamente. La concepción religiosa sufrió una gran transformación. El hombre fue perdiendo interés por la vida eterna, por evitar el pecado (sobre todo el de tipo económico), por las prácticas religiosas; lo cual hizo que perdiera vigor también la fuerte autoridad que la iglesia ejercía sobre él. Además, cabe anotar que la iglesia se deja influenciar de los ideales burgueses de riqueza y a menudo confundían el poder temporal y el espiritual, disminuyendo así su prestigio. Por otra parte, el hombre necesitaba más libertad y espontaneidad para realizar sus nuevos ideales, y la fe no le permitía expresar su individualidad, como consecuencia se prefirió el individualismo frente a la religión. Lutero fue el impulsor de este individualismo religioso, y el protestantismo fue la nueva iglesia constituida por sus seguidores. También afianzó al individuo frente a la comunidad y la autoridad de la iglesia, a lo que se le llamo el libre examen. Tradicionalmente las sagradas escrituras debían ser interpretadas por las autoridades de la iglesia, quienes las pasaban a sus fieles, que las seguían obedientemente. Lutero reclamó, para la conciencia personal ese poder y ese derecho, el individuo debía tener la libertad ante Dios para interpretar las sagradas escrituras sin la autoridad de la iglesia. La conciencia de libertad frente a la autoridad de la iglesia fue fundamento de libertad sicológica, política y económica del Renacimiento.


jueves, 22 de agosto de 2024

GRADO 11- TEXTO SOBRE EL PROYECTO DE INVETIGACIÓN HERMENEÚTICO

 


ASPECTOS FUNDAMENTALES DE UN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

ACLARACIÓN PREVIA: Es una investigación hermenéutica, esto es, consiste la interpretación de textos escritos, a través de un tema y un problema planteados

1 TEMA O IDEA DE INVESTIGACIÓN:

Con el surgimiento de una idea, se puede gestar un tema de investigación. Esta se puede dar de experiencias de la vida cotidiana, de la observación, de las lecturas o, incluso de la intuición. En su inicio la gran mayoría son vagas e imprecisas; pero con adentrarse en la problemática específica, se va delimitando, pero lo importante es que entusiasme, aliente e intrigue al investigador. Al abordar el tema ten en cuenta las siguientes preguntas:

¿Se cuenta con el tiempo necesario para abordar el tema necesario? ¿Genera entusiasmo e interés? ¿Existe bastante bibliografía para trabajarlo?...

2 AUTOR Y OBRA

A)      Autor: debe pertenecer a un país latinoamericano y que escriba en español

B)      Obra: puede ser escrita ( ensayo, cuento, poesía. No se recomienda novela, por cuestión de tiempo, pero si desea trabajar una, se puede), Pictórica (cualquier pintura u obra completa de un pintor), fílmica (película, cortometraje o documental) y musical (aquí el cantante o la banda musical, debe cantar en español). Por último, si desea proponer otro género artístico, puede

3 PREGUNTA PROBLEMATIZADORA

El problema a investigar debe ser formulado de forma clara y precisa, que apunte al por qué y el para qué de la investigación. No debe pasar de 3 renglones. No deben ser generales, sino más específica para delimitar el área del problema. No debe ser ambigua

4 HIPÓTESIS

Es la posible respuesta que se le da a la pregunta problematizadora o problema

5 OBJETIVOS

“los objetivos tienen un papel fundamental en todas las etapas del proceso de investigación: al inicio su selección y formulación dan claridad sobre el rumbo que seguirá el estudio; a medida que avanza la investigación, la verificación del cumplimiento de los objetivos es lo que permite pasar de una etapa a otra del proceso y al finalizar la investigación los objetivos se deben identificar con los resultados obtenidos. Además, si se logra o no los objetivos, permite evaluar de manera positiva o negativa el trabajo investigativo” (pág. 59)

Objetivo General: plantea de forma global lo que se pretende conocer, buscar y realizar en la investigación de forma global

Objetivos específicos: plantean las actividades que se realzan o investigan en el estudio para ayudar a conseguir el objetivo general, que no es una actividad sino un resultado. Pueden ser 3

6 INTRODUCCIÓN

Recuerde que, en la introducción, implícitamente, se responden 4 preguntas: ¿qué va a trabajar? ¿Por qué lo va a trabajar?  ¿Para qué lo va a trabajar? ¿Cómo lo va a trabajar? ¿Cuándo lo va a trabajar?

7 JUSTIFICACIÓN

En esta se indica o describe el porqué del proyecto, su importancia y utilidad y si es posible desarrollarlo

8 ESTADO DEL ARTE (REVISIÓN DE ANTECEDENTES BIBLIOGRÁFICOS)

En este punto se consulta si existen trabajos iguales, parecidos o que tienen algo que ver con el que se va a realizar. Se reseñan 3 trabajos con su respectivo resumen.

9 MARCO TEÓRICO

Busca explicar de forma conceptual, a partir de la teoría el problema y la realidad que lo rodea, por eso antes de elegir la orientación teórica (es decir los autores en que se va a apoyar parar explicar el problema), debe buscar que no se contradigan

En otras palabras, en el marco teórico a parecen los autores y la obra que se utilizan para apoyar las ideas planteadas en el desarrollo del cuerpo del trabajo, es decir, de donde son tomadas las citas que se utilizan. De escoger 3 autores y un resumen de cada una de las obras de éstos

10 ELABORACIÓN DEL CUERPO DEL TRABAJO (ENSAYO), DE MÍNIMO 10 PÁGINAS (a mano)

Este es donde se registra el resultado de la investigación, como un ensayo académico, de mínimo 5 páginas. Se puede presentar como un ensayo completo o dividido en capítulos

11 CONCLUSIONES (RELACIONADAS CON LOS OBJETIVOS)

El número de conclusiones debe ser el número de objetivos, ya que estas están amarradas con los objetivos. Cada conclusión no debe pasar de 5 renglones

12 BIOGRAFÍA DEL AUTOR

Se resaltan los aspectos mas sobresalientes de su vida

13 BIBLIOGRAFÍA Y CIBERGRÁFIA

-Bibliografía: se debe presentar como una ficha bibliográfica

-Cibergráfia: las páginas web utilizadas

Nota: toda la información anterior es tomada de. “Proyecto de investigación”. Facultad de educación, coordinación de educación a distancia. MODULO. Fundación Universitaria Luis Amigó, Nélida maría Montoya Ramírez, Medellín- Colombia, 2004

 

 

viernes, 5 de abril de 2024

GRADO 11- PRIMER PERÍODO-TEXTO GUÍA 5: LA ILUSTRACIÓN - 2026

 

GRADO 11-TEXTO GUÍA 5-PERÍODO 1

LA ILUSTRACIÓN

Se trató de un movimiento intelectual, artístico y filosófico que surgió en el siglo XVIII y se caracterizó por la revisión de la concepción del mundo y del hombre bajo la luz de la razón y de la experiencia. El movimiento partió de las transformaciones ideológicas del renacimiento y se fortaleció por las revoluciones políticas y económicas acaecidas en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII. Tiene su origen en Gran Bretaña, pasa a Francia, donde adquirió forma, para generalizarse en el resto de Europa. El siglo XVIII se distinguió por una serie de conmociones sociopolíticas que transformaron los sistemas de administración del Estado y la planificación de la economía de estos, como lo indican los hechos de la independencia de Estados Unidos (1783), la Revolución Francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789). A todo ello contribuyeron, en gran medida, los filósofos de la época marcados por un gran entusiasmo en el triunfo de la razón humana.

La Ilustración criticó todos los prejuicios que habían impedido a los individuos el libre uso de su propia capacidad de pensar y de actuar, por lo que consideraban que la educación del pueblo debía buscar que éste fuera capaz de hacer uso de su propia razón. El término Ilustración, precisamente, se refería a la luz de la razón, que debía guiar el pensamiento de los hombres. Esta luz debía eliminar, por tanto, los valores tradicionales que habían dominado la Época Medieval, fundamentada en la fe ciega y en el equilibrio religioso. Sin embargo, se debe anotar que la razón ilustrada es una adquisición del hombre y no un legado divino, como se considera en algunos racionalistas. Por este motivo también se conoció el siglo XVIII como el Siglo de las Luces.

En el campo de la filosofía, el pensamiento ilustrado se olvidó de la metafísica pura, y se dedicó al estudio experimental de la constitución de la materia y de la vida. En religión, se criticó las religiones positivistas y las formulaciones del ateísmo. Se dio también una gran preocupación por el estudio de la naturaleza y sus leyes, lo que trajo importantes avances científicos en los campos de las ciencias naturales, la física, la química y la matemática; pero la tendencia más importante dentro del movimiento ilustrado la constituyó el enciclopedismo, que es el conjunto de principios filosóficos e ideas de los ilustrados franceses del siglo XVIII. Según los enciclopedistas, la razón era la que conducía al descubrimiento de verdades simples y evidentes, así como la única fuente válida de conocimiento junto a la experiencia. Por tal sentido, es posible deducir que el racionalismo y el empirismo fueron las bases sobre las que el pensamiento enciclopedista elaboró su concepción del mundo. El texto que Kant escribe en la respuesta a la pregunta ¿Qué es la Ilustración?, sintetiza las características de esta época. Kant dice lo siguiente: “La ilustración es el abandono por el hombre del estado de minoría de edad que debe atribuirse a sí mismo. La minoría de edad es la incapacidad de valerse del propio intelecto sin la guía de otro. Esta minoría es imputable a sí mismo, cuando su causa no consiste en la falta de inteligencia, sino en la ausencia de decisión y de valentía para servirse del propio intelecto sin la guía de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten la valentía de utilizar tu propia inteligencia! este es el lema de la Ilustración”. A continuación, se exponen algunos aspectos del pensamiento de sus máximos representantes.

*MONTESQUIEU (1689-1755)

Su verdadero nombre era Charles-Louis de Secondat, aunque se le conoce más como barón de la Bréde y de Montesquieu. Criado en el seno de una familia noble, estudió derecho en Burdeos y en París, lo cual le permitió más tarde dedicarse al ensayo político e histórico. Fue seguidor de la filosofía de Descartes, Spinoza y Newton. Su pensamiento osciló entre el idealismo y el materialismo. No centró su ética en la virtud sino en la felicidad, considerada como un moderado movimiento hacia un objeto accesible. Pero su pensamiento se orientó más al campo social y político.

En 1721 publicó sus famosas Cartas persas, que son una crítica sobre la realidad francesa, y que fueron prohibidas al año siguiente. En 1734 publicó Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos, reflexión de corte histórico y moral. Su principal obra, El espíritu de las leyes, fue publicada en 1748, en la cual expone su teoría acerca de un orden en el acontecer histórico y unas leyes que condicionan la actuación humana. Según él los códigos legales y las instituciones que rigen la vida de los pueblos, guardan una estrecha relación con unos condicionantes de carácter cultural, como las costumbres, la religión o la economía, y otros de tipo natural, como el clima o la geografía. No le bastó con reconocer las leyes del universo político, sino que pretendió reducir la multiplicidad de estas leyes a unos principios determinados.

*VOLTAIRE (1694-1778)

Su nombre original era Fancois-Marie Arouet, más conocido como Voltaire. Nació en París y estudió en el colegio jesuita Louis-Le-Grand, de cuya formación religiosa siempre se burló. Fue escritor, filósofo y enciclopedista y una de las figuras más sobresalientes de la Ilustración. Aunque se le considera un escritor polifacético y poco sistemático, es un símbolo del enciclopedismo y de las modernas ideas ilustradas que defendieron la libertad de pensamiento, la tolerancia y la justicia como instrumentos superadores de la ignorancia, el dogmatismo y las supersticiones de toda clase.

Su espíritu independiente le llevó a atacar cuestiones fundamentales de su tiempo, como el absolutismo y la superstición, por considerarlas alejadas de la razón y no sometidas al examen de la reflexión y el análisis. En todos sus escritos se destacó por la claridad crítica y la demoledora y mordaz franqueza de su pluma, que le ocasionaron numerosos problemas y enemistades a largo de su vida.

Pese a compartir muchos de los postulados aceptados por la mayoría de los ilustrados, a Voltaire le separó de ellos la falta de un optimismo metafísico y la fe en un progreso humano capaz de sacar de la mezquindad en la que el hombre está inmerso. Según él no era la sociedad, el Estado o la cultura las que corrompían la inocencia del hombre, sino el propio ser humano el causante de su propia miseria. La absoluta confianza en la razón de los racionalistas no era aceptada por Voltaire, para él la inteligencia humana podía, por sí misma, denunciar, criticar o corregir algunos prejuicios o errores, pero, por sí sola, resultaba impotente para erradicar estos males. Sin embargo, acepto la tesis del Deísmo, es decir, los planteamientos de la religión natural o racional que defendían la libertad ideológica, de culto y la tolerancia religiosa.

Entre sus obras más importantes están: Historia de Carlos XII (1731), Cartas filosóficas (1734), en las cuales realizó una radical defensa de la tolerancia filosófica y la libertad ideológica, tomando como modelo la permisividad inglesa y acusando al cristianismo de ser la raíz de todo fanatismo dogmático. En 1759 se publicó su mejor obra filosófica, Cándido o el optimismo, que trata sobre la idoneidad del mundo como lo conocían los hombres, el conformismo y la búsqueda de la felicidad. En 1763 compuso el Tratado sobre la tolerancia y en 1764 su Diccionario filosófico y realizó sus aportes a la Enciclopedia de Diderot y D´Alembert. También incursionó en el campo de la literatura (teatro y ensayo), con obras como Bruto (1730), La muerte de César (1735), El templo de justo (1733) y Ensayo sobre las costumbres (1756).

 *ROUSSEAU (1717-1778)

Nació en Ginebra (Suiza). Para compensar su precaria y desordenada formación académica, por no haber tenido un hogar estable, leía muchísimo, su formación fue más autodidacta. También trabajó como profesor de música, copista de partituras y compositor de ópera, pero fue despedido en 1741, porque se sentía incapaz de educar a los niños. En 1745 conoció a Voltaire y a otros enciclopedistas que le encargaron la redacción de artículos de música para la enciclopedia.

Fue filósofo, escritor, músico y un teórico político y social. La característica principal de su pensamiento fue que puso en duda que el progreso fuera un avance para la humanidad. Se mostró inseguro respecto al progreso que proporcionaba la razón. Para Rousseau la civilización era la causa de la pérdida de la libertad natural de la que había gozado el ser humano, bueno por naturaleza y corrompido por la sociedad. En su Discurso sobre las ciencias y las artes (1751) afirma que los progresos materiales de la humanidad han comportado su decadencia moral, lo cual se profundiza en el Discurso sobre el origen de la desigualdad de los hombres (1758). En esta obra imaginó al hombre en sus orígenes, viviendo en los bosques, sin lenguaje, sin industrias y sin vida social. Su idea de estado de naturaleza era, sin embargo, muy diferente de la que Hobbes había propuesto con anterioridad, aquella que postulaba “la guerra contra todos”. Para Rousseau el hombre, en su estado primitivo, poseía una benevolencia natural que le confería paz y tranquilidad. Según él, el paso del estado de naturaleza al de una sociedad civil organizada venía determinado por el establecimiento de la propiedad privada, cuya introducción conllevaba a la desaparición de la igualdad entre los hombres; lo cual tenía como consecuencia el surgimiento de las envidias y robos que traían el clima de guerra de la sociedad. Para acabar con estos enfrentamientos debía implantarse, en acuerdo con toda la sociedad, un gobierno pacificador que, así generara una desigualdad moral y política, era legalizada por el estado.

En el Contrato social (1762), Rousseau planteó la solución al rescate de la naturalidad de la sociedad civil o lo que de ella quedaba del estado natural. Como idea central señaló que cada hombre pone su persona bajo la dirección suprema de la voluntad general y nosotros recibimos a cada miembro como parte visible de todo, para poder aprovechar unos beneficios que iban desde la protección a la organización social. De este pacto surgió la república o cuerpo político, cuyos asociados eran los ciudadanos, en cuanto participaban de la voluntad general, y súbditos porque obedecían las leyes. Todo el pensamiento de Rousseau se basó en que una comunidad de ciudadanos era única y consistía en una asociación, en una personalidad moral y colectiva. Además, su idea de voluntad general representaba un hecho único respecto a la comunidad, en el sentido que ésta poseía un bien colectivo que no coincidía con los intereses privados de sus miembros. El Estado, para Rousseau, constituía una persona moral cuya vida consistía en la unión de sus miembros: era en la comunidad done los hombres obtenían la libertad civil, que suponía un derecho moral. El Contrato social fue la “Biblia” de muchos revolucionarios, así algunos de ellos interpretaran erróneamente varias de sus ideas principales, como la de voluntad general.

Además de sus planteamientos sociales y políticos, Rousseau se ocupó de la educación. En su obra Emilio o de la educación, planteó una auténtica propuesta pedagógica. Partió de la base que el hombre resultaba bueno por naturaleza y que era la sociedad la que lo corrompía. Por tanto, la educación de un ser humano bueno (Emilio) debía desarrollarse al margen de la sociedad y de las instituciones. Cuando nacía, el niño estaba en estado de naturaleza: la educación debía partir de esta consideración y dejar que la misma educación fuera parte de las necesidades e inquietudes del niño, nunca algo impuesto. El niño aprendía en contacto con la naturaleza y era educado en ella, de ahí la importancia de la educación de los sentidos, del cultivo de la libertad y del instinto o de las pasiones, que el adolescente Emilio, debía de aprender a someter la naturaleza. Este libro constituyó tanto una provocación a los usos educativos de la época como un antecedente de los estudios pedagógicos modernos.

AMPLIAR LA INFORMACIÓN DE CADA REPRESENTANTE


BIBLIOGRAFÍA:

-          Reale, Giovanni y  Antiseri, Darío. “Historia del pensamiento filosófico y científico”. III tomos. Editorial Herder S.A., Barcelona, 1988

-          Ferrater Mora, José. “Diccionario de filosofía”. IV tomos. Editorial Ariel, S.A., Barcelona, 1994

-          Onfray, Michel. “Las sabidurías de la antigüedad”. Editorial Anagrama. Colección Argumentos. Barcelona, 2007

-          García –Borrón, Juan Carlos. “Historia de la filosofía”. La antigüedad. Ediciones del Serbel, Barcelona, 1998

-          Atlas Universal de filosofía. Manual didáctico de autores, textos, escuelas y conceptos filosóficos. Editorial Océano. Barcelona, 2005

-          Recopilación: Francisco Javier Vélez Paniagua

 

 

 

 

 

lunes, 11 de marzo de 2024

GRADO 11- PRIMER PERÍODO -2026 – TEXTO GUÍA 4B: EL EMPIRISMO

 

GRADO 11- PRIMER PERÍODO -2026 – TEXTO GUÍA 4B

 FILOSOFÍA MODERNA

EMPIRISMO (continuación)

C - GEORGE BERKELEY (1685-1753)

Nació en las cercanías de Kilkenny (Irlanda) y cursó sus primeros estudios en el Trinity College de Dublín. En 1707 fue ordenado sacerdote en la fe anglicana. En 1723 viajó a los Estados Unidos y se estableció en Newport (Rhode Island), donde intentó fundar un establecimiento misionero. En 1734 fue designado obispo de Cloyne (Irlanda) y en 1752 se retiró a Oxford, donde permaneció hasta su muerte.

Las principales obras son: Ensayo de una nueva teoría de la visión (1709), Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710) y otras. En general la obra de Berkeley, tomando como punto de partida el empirismo de Locke, llegó a considerar que la experiencia estaba compuesta de sensaciones elementales y que el motor de las ideas y percepciones era Dios.

Definir su pensamiento es difícil ya que se le considera empirista e inmaterialista a la vez y está dotado de un sentido cristiano de la existencia. Toda su vida estuvo marcada por el afán de realizar una apología de la religión cristiana y su sistema filosófico se orientó a responder al materialismo de Hobbes y a las ideas anticristianas de los librepensadores; por lo cual pensó que lo mejor era manejar como instrumento una teoría filosófica que él mismo denominó inmaterialismo, la cual posteriormente recibió el nombre de idealismo.

Berkeley rechaza toda abstracción y todo intento de reducir la realidad a puros conceptos o entidades abstractas. Las ideas matemáticas y geométricas, por ejemplo, no son conceptos abstractos que subsisten por sí mismos, sino que se fundan en representaciones y percepciones. Locke había negado la realidad, la objetividad de lo que llamó cualidades secundarias, como el olor, el sabor y otros (que consideraba como meramente objetivos). Para Berkeley, sin embargo, las llamadas cualidades primarias, como la extensión, también resultan ser meros contenidos de la representación subjetiva. De esta manera, para él, la materia no existe y todas las cualidades de los cuerpos, de las cosas de la realidad son tan sólo representaciones en la mente humana. De ahí que postule el famoso principio: Ser es percibir y ser percibido. Este principio se orienta básicamente contra el materialismo y le sirve para fundamentar una metafísica que subordine a Dios el espíritu del hombre, directamente y sin intermediarios.

D - DAVID HUME (1711-1776)

Nació en Edimburgo (Escocia) en el seno de una familia acomodada. Estudió derecho en su ciudad natal, luego se dedicó a los negocios sin mucha suerte, por lo que decidió dedicarse a lo que más le gustaba: la filosofía y el conocimiento en general. En 1734 se instaló en Francia en el Colegio la Fléche, donde escribió su obra fundamental, Tratado sobre la naturaleza humana (1734), libro que en 1748 reeditaría en forma definitiva. Además, escribió una Investigación sobre los principios de la moral (1751), en la cual formula los principios que rigen su ética, y una obra llamada la historia natural de la religión (1755). Como bibliotecario en la Facultad de Derecho de Edimburgo tuvo la oportunidad de escribir una Historia de Inglaterra. Junto con Locke es considerado como uno de los máximos representantes de la doctrina empirista. Llevó el empirismo de Locke hasta sus últimas consecuencias.

El punto de partida de la filosofía de Hume es el mismo que, desde Locke, sustenta a todo empirismo: la fuente del conocimiento radica en la experiencia; por lo que no puede haber principios innatos.

Establece dos tipos de contenidos de conciencia: las impresiones, que son propiamente las sensaciones que se experimentan. Las representaciones, hechos psíquicos representados en la mente, copia o reproducción de las impresiones. Las impresiones en sí son lo dado, el sustrato mismo de la realidad. Se caracterizan por su evidente realidad, mientras que las representaciones son tan sólo débiles reflejos de ellas. Por tanto, para él, las impresiones son básicas, pues afirma que todas las ideas o percepciones más débiles son copias exactas de las impresiones o percepciones más intensas. Todo el poder de la mente se reduce a la facultad de mezclar, trasponer, aumentar o disminuir los materiales dados por los sentidos.

De otro lado, todos los objetos de la razón e investigación humana, según Hume, se dividen en dos grupos: uno, relaciones formales de ideas, que dan verdades de razón que no se refieren a lo que pueda existir; como es el caso de la matemática, la geometría y el álgebra. Así pues, sólo en estas ciencias es posible encontrar necesidad y universalidad; pero una universalidad que sólo puede tener un valor formal, ya que los contenidos universales, como insiste el empirismo, no existen. Las ideas generales no son sino ideas particulares agregadas a un término que les da mayor extensión, porque recuerdan ocasionalmente a otros individuos que son similares. Dos, cuestiones de hecho, que no ofrecen en absoluto el grado de necesidad de las ciencias formales. Lo contrario a este tipo de cuestiones, a diferencia de las relaciones formales de ideas, es todavía posible porque nunca implica contradicción. Por ejemplo, el hecho de que el sol no salga mañana es una proposición ni menos inteligible ni más contradictoria que la afirmación de que saldrá. En vano intentaríamos demostrar su falsedad.

BIBLIOGRAFÍA:

-          Reale, Giovanni y  Antiseri, Darío. “Historia del pensamiento filosófico y científico”. III tomos. Editorial Herder S.A., Barcelona, 1988

-          Ferrater Mora, José. “Diccionario de filosofía”. IV tomos. Editorial Ariel, S.A., Barcelona, 1994

-          Onfray, Michel. “Las sabidurías de la antigüedad”. Editorial Anagrama. Colección Argumentos. Barcelona, 2007

-          García –Borrón, Juan Carlos. “Historia de la filosofía”. La antigüedad. Ediciones del Serbel, Barcelona, 1998

-          Atlas Universal de filosofía. Manual didáctico de autores, textos, escuelas y conceptos filosóficos. Editorial Océano. Barcelona, 2005

-          Recopilación: Francisco Javier Vélez Paniagua

 

 

 

 

 

 

 

 

GRADO 11- PRIMER PERÍODO -2026 – TEXTO GUÍA 4A: EL EMPIRISMO

 

GRADO 11- PRIMER PERÍODO -2026 – TEXTO GUÍA 4A

 FILOSOFÍA MODERNA 

EL EMPIRISMO

El término “empirismo” viene del concepto de experiencia y plantea varios significados, de los cuales se destacan dos: la experiencia como información adquirida por los órganos de los sentidos, y la experiencia como vivencias, es decir, el conjunto de sentimientos, emociones, afecciones que el sujeto humano experimenta y que va acumulando en su memoria.

El empirismo se mira más desde la primera posición, por lo que es considerado como una doctrina de carácter epistemológico que resalta dos posiciones: una, afirma que todo conocimiento surge de la experiencia de los sentidos; dos, propone que todo conocimiento debe ser justificado recurriendo a los sentidos, por lo que sólo es conocimiento aquello que sea confirmado por estos. Ambos aspectos han estado a menudo estrechamente relacionados, lo que permite mantener, no sólo que el conocimiento se obtiene por medio de la experiencia y se justifica o válida mediante la experiencia, sino también que no hay otra realidad que la accesible por los sentidos.

Desde la antigüedad ha habido filósofos predominantemente empiristas y no empiristas. Se habla, por ejemplo, de Aristóteles como un filósofo que tiene (sobre todo al final de su carrera) fuerte tendencias empiristas, a diferencia de Platón, a menudo caracterizado como no empirista y racionalista. Pero el término empirismo, en la filosofía clásica moderna, se ha restringido a la filosofía inglesa, conocida como “empirismo inglés” y que se desarrolló en los siglos XVII y XVIII, con el fin de contraponerse a la corriente continental europea del racionalismo, ya que consideraba la experiencia como la única fuente válida de conocimiento. Sus principales representantes son:

A - TOMAS HOBBES (1588-1679)

Nació en Inglaterra, hijo de un clérigo. Estudió filosofía escolástica, lógica y lenguas clásicas en la universidad de Oxford y se graduó en 1608. Como tutor de William Cavendish pudo relacionarse con la nobleza y disfrutar de varios viajes por Europa. En su tercer viaje (1634 y 1637) conoció a Descartes, Gassendi y a Galileo. Fue este último quien le influyó concretamente, en su construcción de una filosofía social fundamentada en las ciencias naturales y la geometría. Sus obras más conocidas son Sobre el Estado (1642), Sobre el Cuerpo (1655), Sobre el Hombre (1658) y Leviatán (1651). La obra de Hobbes posee dos dimensiones fundamentales: la científica mecanicista y la política, ambas estrechamente relacionadas.

Su obra filosófica se situó entre el racionalismo cartesiano y el nuevo empirismo inglés, del cual fue uno de los precursores. Como empirista, su filosofía postuló la experiencia como base del conocimiento y, por tanto, consideró que los sentidos eran la única herramienta disponible para acceder al saber. De igual modo afirmó, que todo el universo estaba compuesto de materia que podía llegar a ser conocido por el hombre mediante la percepción sensorial. Aunque la fama de Hobbes se centra básicamente en sus teorías políticas y sociales, su filosofía constituyó la más completa doctrina materialista de los siglos XVII y XVIII. Fue el primer filósofo que aplicó sistemáticamente los supuestos básicos de la ciencia al comportamiento humano. Ante los resultados de Copérnico y Galileo, Hobbes pretendía obtener resultados similares en otras ramas de la filosofía. Buscaba unificar todas las ramas de la filosofía con el estudio de los cuerpos inertes, de los cuerpos vivos y de los cuerpos políticos. Estaba convencido que la clave del éxito de la física radicaba en su materialismo mecanicista (todo se reducía a cuerpos materiales en movimiento), extendió esta idea a la psicología, la filosofía moral y la política. Creía que, aunque las distintas ciencias investigaban diferentes asuntos, las leyes básicas de cada disciplina describían los movimientos de los cuerpos.

 LAS BASES DE LA FILOSOFÍA DE HOBBES

Concibió el universo como una gran máquina corpórea, en la cual todo se guiaba por las estrictas leyes del mecanicismo, según las cuales cualquier fenómeno era explicado a partir de elementos cuantitativos: la materia (extensión), el movimiento y los choques de dicha materia en el espacio. Esto lo llevó a decir: “El universo es corpóreo, todo lo que es real es material y lo que no es material, no es real”. Este texto, de su obra Leviatán, sintetiza la filosofía materialista de Hobbes, marcada por una postura determinista del mundo, que planteó que todos los fenómenos del universo se hallaban determinados estrechamente por la cadena causal de los acontecimientos. Por tanto, nada surge por azar, todo lo que acontece es el resultado necesario de la serie de causas, por lo que podría anticiparse y preverse

Frente al dualismo cartesiano, sustancia pensante y la sustancia extensa, Hobbes considera que hay un paso forzado entre éstas, que constituye un absurdo; ya que cree que el ser humano era un cuerpo y, como tal, se comportaba del mismo modo que el resto de cuerpos-máquinas. El pensamiento o la conciencia no eran una sustancia separada del cuerpo. Según él, la entidad corporal que somos y su conocimiento de las cosas proviene y se reduce a la sensación. De igual modo, cree que la sensación debía ser explicada a partir de postulados mecanicistas como producto de los movimientos de los cuerpos: el apetito y la aversión provocaban emociones. Los sueños y la imaginación eran reacciones a una gran variedad de estímulos corporales, tanto externos como internos.

-FILOSOFÍA MORAL

Lo moral estaba directamente relacionado con lo psicológico, que sostenía una concepción mecanicista de la motivación humana. Afirmaba que los fenómenos mentales no eran más que movimientos fisiológicos. Las acciones voluntarias eran iguales a los instintos, que llamó esfuerzos. Los esfuerzos son iniciados mecánicamente por estímulos sensoriales y guiados por una consideración cuidadosa de la situación. Los tipos más importantes de esfuerzos son los deseos y las versiones: los deseos mueven al hombre a perseguir ciertos objetivos, mientras que las aversiones lo conducen a evitar algunas situaciones y determinados objetos. Evaluar objetos o acciones como buenas o malas no dependía, según Hobbes, de nada más que de los deseos y las aversiones; por consiguiente, los juicios y evaluaciones son transitorios y relativos a cada individuo.

-FILOSOFÍA POLÍTICA

Desde el punto de vista de Hobbes, el ser humano no era un ser social por naturaleza, pues veía las personas como seres egoístas, desprovistos de auténticos sentimientos de simpatía, benevolencia o sociabilidad, ya que cada individuo sólo se preocupa de satisfacer sus deseos personales. Estas consideraciones negativas del ser humano llevaron a Hobbes a plantear sus postulados políticos con un carácter absoluto de la autoridad política, en la cual la razón apuntaba a la cooperación colectiva voluntaria de formular pactos entre ellos, que les permita vivir en comunidad.

Según Hobbes, en el estado de naturaleza u originario, todos los hombres tienen las mismas capacidades e idénticas ansias de conseguir aquello que desean. Ahora, cuando dos o más hombres persiguen el mismo objetivo se convierten en enemigos, lo cual lleva a que el Estado de naturaleza constituya un Estado de guerra de todos contra todos, surge entonces la idea: “cada hombre es un lobo para todo otro hombre”

El pacto que se establece entre los hombres para vivir en sociedad, el paso del estado de naturaleza a la sociedad civil, presenta dos puntos clave: el de la renuncia de cada hombre a su poder y el de la transferencia de dicho poder a un soberano, lo cual lleva a que la sociedad contractual quede unida bajo el despotismo del soberano. Únicamente la monarquía absoluta o el poder absoluto, encarnados en una sola persona, pueden garantizar la paz y la seguridad, pues si el poder se dividiera surgirían las luchas por intereses individuales. El estado sería algo artificial, contrario a la naturaleza humana, pero susceptible de garantizar la supervivencia de todos los hombres en detrimento de su autonomía y su libertad.

 B - JHON LOCKE (1632-1704)

Nació en Wrington, cerca de Bristol (Inglaterra). Estudió ciencias naturales, medicina y teoría del estado en la universidad de Oxford, donde permaneció hasta 1667 como profesor de griego y filosofía. Ese mismo año inició su amistad con el político inglés Anthony Ashley Cooper, primer conde de Shaftesbury de quién, además de amigo, fue consejero y médico. Éste consiguió para Locke algunos cargos menores en el gobierno, lo cual le permitió participar en la vida política de su país, que se vio interrumpida por su exilio en Francia (1675-1679) y en Holanda (1683-1688). Con la llegada de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra, en el año de 1689, Locke regresó de forma definitiva a su país y durante 11 años ocupó un puesto oficial como responsable de comercio y agricultura.

Como filósofo, político y pensador es considerado el máximo representante del empirismo. Su obra ha ejercido una importante influencia en el pensamiento moderno. Como filósofo se ocupó de problemas políticos, sociales, educativos, religiosos y económicos. Su pensamiento político está expuesto principalmente en su obra Ensayo sobre el gobierno civil, que tuvo una gran influencia en el desarrollo del liberalismo moderno. Por otra parte, sus opiniones acerca de la religión las se encuentran en sus famosas Cartas sobre la tolerancia. Pero su pensamiento sobre el empirismo se encuentra expuesto en su obra capital, Ensayo sobre el entendimiento humano, publicada en 1690. En esta obra se pronuncia contra las ideas innatas y contra el racionalismo, que se basa en la existencia de este tipo de ideas. Dentro de los aspectos más importantes de su pensamiento están:

-EL CONOCIMIENTO

El empirismo de Locke resalta la importancia de la experiencia de los sentidos en la búsqueda y en el origen del conocimiento, en lugar de la especulación intuitiva o la deducción. Partió del principio de que todo, incluso lo abstracto, era adquirido y provenía   de la experiencia, rechazando la existencia de las ideas innatas. Esto lo llevó a afirmar que el espíritu es una tabula rasa en la que, posteriormente, las sensaciones van aportando las ideas simples y concretas y, más tarde, las complejas y abstractas: es la experiencia la que origina el conocimiento, como lo afirma en el siguiente texto: “Supongamos que el espíritu, por así decirlo, sea una hoja en blanco, sin ninguna letra, sin ninguna idea. ¿Cómo llegarán éstas allí? ¿De dónde proviene aquel vasto depósito que la fantasía industriosa e ilimitada del hombre ha trazado allí, con una variedad casi infinita? ¿De dónde procede todo el material de la razón y del conocimiento? Respondo con una sola palabra: de la experiencia. Todo nuestro conocimiento se basa en ella y de ella proviene en última instancia”. Para él las ideas son fenómenos mentales independientes de cualquier posible afirmación o negación, pues la idea es todo lo que se piensa o percibe, cuya fuente es la experiencia. Ahora bien, las ideas pueden ser de varios tipos: uno, de sensación, las procedentes de la experiencia externa y se refieren a blanco, cálido, frío, entre otras. Dos, de reflexión, fundamentadas en la experiencia interna y operan sobre el material dado por la sensación, como las que se refieren a pensar, dudar, creer, etc. Tres, mixtas, las que son de origen sensible y de origen reflexivo. Tanto las ideas de sensación como las de reflexión son recibidas pasivamente por el entendimiento y Locke las llamaba ideas simples; pero a partir de estas ideas pueden formarse ideas complejas, que se generan por una actividad del espíritu.

Ahora, referente al problema ¿Qué es el conocimiento? ¿Qué formas hay y hasta donde pueden conocerse?, Locke concibe el conocimiento como la percepción de la conexión, acuerdo o desacuerdo de cualquiera de las ideas de los seres humanos. Pero no se debe olvidar que las ideas tienen su fuente, en última instancia, en la realidad o experiencia. Locke distingue tres formas de conocimiento: intuitivo, por medio del cual el espíritu percibe el acuerdo o desacuerdo de ideas en forma inmediata. Demostrativo, que se da gracias a la intervención de otras ideas y es propiamente un razonamiento sensible, que se obtiene con los sentidos.

-TEORÍA POLÍTICA

Los planteamientos políticos y éticos de Locke constituyeron el motor del liberalismo inglés. Pensaba en la ley como el resultado del consenso entre los individuos, que debía regir la política de los pueblos y la autoridad misma debía darse como delegación de los individuos, y nunca de manera innata. La razón se confirma, así como el principio rector de las sociedades y como la base de la política. La separación de poderes es una consecuencia lógica al evitar la concentración de la autoridad en manos de unos pocos y al establecer mecanismos de control sobre los gobernantes. Él afirmaba que la soberanía no residía en el estado sino en el pueblo y que el Estado era supremo únicamente si respeta la ley civil y la ley natural.